Cada generación tiene sus propias películas clave, aquellas que marcaron un antes y un después y llegaron a suponer un punto de inflexión en la forma de entender el cine. En la ciencia ficción de finales del siglo XX, tal descripción bien podría corresponder a 'Matrix', el segundo film como directoras de las Hermanas Wachowski.
Con un presupuesto que rondó los 63 millones de dólares, recaudó en todo el mundo más de 463, y supuso toda una revolución en el campo de los efectos especiales, los cuales fueron harto imitados y que crearon escuela. De estética claramente cyberpunk y con ciertas reminiscencias a 'Ghost in the Shell', su discurso a camino entre lo filosófico y lo cósmico a través de las nuevas tecnologías sentaron cátedra.

Cyberpunk de culto
Los personajes interpretados por Keanu Reeves, Carrie-Anne Moss, Laurence Fishburne y Hugo Weaving pasaron a ser iconos de la cultura popular y el éxito, tal y como era de esperar, propició la llegada de dos secuelas (rodadas al unísono) que se estrenaron en 2003, 'Matrix Reloaded' y 'Matrix Revolutions', y de una antología animada que expandía aún más el universo Matrix, 'Animatrix', que llegó al mercado doméstico ese mismo año.
Sin embargo, ninguna de ellas logró alcanzar el cenit cinematográfico de la primera entrega (salvo algunos pasajes de la cinta de animación), lo que demostró que la que aspiraba a ser la nueva gallina de los huevos de oro de Hollywood, agotó todos sus cartuchos demasiado rápido.
En el presente especial, recordamos la saga que, pese a sus defectos, pasó a la historia del cine fantástico.