Volver a ver '10 razones para odiarte', esa comedia adolescente de finales de los años 90 que una gran mayoría tenemos en el pedestal de los filmes más románticos, es doblemente doloroso. Con la madurez, uno puede ver con otros ojos la misma película que idealizaba en plena adolescencia y dar importancia a detalles y frases de guión que antes pasaban desapercibidos y hacían gracia.
En cualquier caso, no perdamos de vista la nostalgia, ese sentimiento que hace que aún sigamos conectando con una desdeñable apuesta con la que Patrick enamoró a Kat para que su hermana Bianca pudiera salir con Joey. Aún disfrutamos con la ternura de un Joseph Gordon-Levitt que aprende francés para poder pasar tiempo con la chica que le gusta.

El lado oscuro de la comedia
No nos olvidemos, tampoco, de la cara más tierna de otro actor que, años más tarde, fue el rostro de uno de los villanos más recordados. De un Heath Ledger cantando te quieros al son de 'No puedo quitar mis ojos de ti' y al que, después de lo sucedido en 2008 y de un adiós obligado, provoca hasta un nudo en la garganta al verle de nuevo en el televisor.
Para quedarnos con buen sabor de boca, aquí una lista de las mejores curiosidades de '10 razones para odiarte', a la que siempre retornaremos.