Desde diciembre de 2025, con el anuncio de la compra de Warner Bros. por parte de Netflix, la industria cinematográfica vive momentos inciertos y de indudable cambio. Al hacerse con los estudios de Warner y todos sus servicios de streaming, la gran compañía liderada por Ted Sarandos se convertiría en un gigantesco monopolio que algunas instituciones tratan de evitar.
Precisamente, Sarandos tendrá que enfrentarse a un comité antimonopolio del Senado para defender este acuerdo, valorado en 83.000 millones de dólares. Esto sucederá en febrero, aunque aún se desconoce el día exacto. Según ha podido saber Variety, también tendrá que testificar Bruce Campbell, director de estrategias de Warner Bros. Discovery.
Desde el sector político estadounidense, tanto el partido republicano como el demócrata se posicionan en contra de este pacto. Mike Lee, senador republicano y muy vinculado a los asuntos de antimonopolio y Derechos del Consumidor, asegura que esta acción despierta “señales de alarma en materia de antimonopolio”. Por otro lado, Elisabeth Warren, demócrata, considera que esta fusión “crearía un gigante mediático con control sobre casi la mitad del mercado del streaming”.
Warren también advirtió sobre los riesgos de subidas de precios y recortes en empleo “para los estadounidenses”. Pero sabemos que esto no solo afectaría al gran país norteamericano. Según las analíticas de Nielsen, Netflix cerró 2025 con más de 325 millones de suscriptores en todo el mundo, mientras que desde Warner Bros. contabilizaban un total de 128 millones de suscriptores en todas sus plataformas. Dadas estas cifras, el impacto sería brutal a un nivel completamente mundial.
Por supuesto, desde las compañías implicadas tratan de neutralizar y rebajar estas preocupaciones. Netflix y WBD han anunciado que ya han presentado sus solicitudes antimonopolio y que “están colaborando con las autoridades de competencia”. Aseguran estar comprometidas con las entidades de regularización, con el fin de llevar a cabo esta transacción “sin problemas y con éxito”, aún a pesar de tener a un gran porcentaje de la industria en contra.
Paramount pierde posibilidades
En medio de todo este barullo mediático, financiero y ya también político, Paramount Skydance, con David Ellison al mando, trata de luchar por su propia apuesta. La empresa desea también la unión con WBD y les insta a votar en contra del pacto con Netflix. Ellison asegura que esta fusión “consolidaría aún más la concentración del mercado” y augura subidas de precio para los consumidores y perjuicios para las salas de cine.
Los de Paramount ofrecieron una compra en efectivo para aumentar sus oportunidades, pero Netflix ha contraatacado este 20 de enero pasando a una oferta íntegra en efectivo, con el fin de desbancar a Paramount de la negociación. Mientras tanto, la preocupación continúa, la incógnita para un cine en crisis de pandemia se acrecienta y el futuro se mantiene impreciso con este pacto todavía interrogante.