Increíble pero cierto: también puedes "coronarte" si firmas una película tan abominable que entra de lleno en la lista más ecléctica de las peores películas de la historia, aquellas que a pesar de contar una historia sin mucho ojo crítico, se convierten en largometrajes imprescindibles a ver por el espectador.
Son las que podemos calificar como las mejores peores películas de la historia, cuyo abuso de las pantallas verdes en algunos casos y sus giros rocambolescos y efectos visuales caseros en otros, han "conquistado" de alguna forma a los críticos y al público, que ven en ellas particulares obras maestras y de culto con muchas risas incluidas.

No es la única
Y, aunque parezca contradictorio, también ofrecen un campo de amplias posibilidades. Que se lo digan a James Franco, que ha encontrado una Concha de Oro al meterse en la piel de Tommy Wiseau en 'The Disaster Artist' y homenajear a 'The Room', que engrosa, por unanimidad de la crítica, la lista de las mejores peores películas de la historia. Hablamos de ella y de otros largometrajes increíbles pero posibles.