Las nominaciones de la 98ª edición de los Premios Oscar se dieron a conocer el pasado jueves 22 de enero, y como todos los años, hubo ausencias muy sonadas entre los candidatos finales al Premio de la Academia. Pero ninguna tan flagrante como la de 'Wicked: Parte II', que se llevó nada más y nada menos que cero nominaciones.
La segunda parte de la adaptación del musical de Broadway, dirigida por Jon M. Chu, se va de vacío un año después de que la Academia reconociera la primera entrega con diez nominaciones y dos estatuillas. Pasar de diez a cero es bastante sorprendente y muchos especulan a qué podría deberse este ninguneo tan absoluto. Se citan como posibles factores su menor recaudación en taquilla, sus malas críticas o la escasa campaña que ha hecho Universal Pictures comparada con la primera, con sus actrices reduciendo drásticamente el número de apariciones y entrevistas.
Pero hay otro elemento que podría haber influido en los votantes de los Oscar: las redes sociales. Pocos meses antes de que se anunciaran las candidaturas, Ariana Grande sonaba muy fuerte, no solo para ser nominada, sino para llevarse el premio a Mejor actriz de reparto por su aclamado trabajo como Glinda en la segunda entrega. Sin embargo, llegado el día, se quedó fuera de las cinco nominadas. ¿Qué ha pasado?
El medio NewsNation ha publicado un reportaje sobre este caso que, si bien no nos ofrece una visión completa de lo ocurrido, apunta a las posibles razones del cambio de parecer hacia Grande. Según la periodista Paula Froelich, los votantes de los Oscar quedaron desencantados por 'Wicked: Parte II', con una fuente anónima declarando que "la película no fue muy buena, las dos tienen una química increíble juntas, pero se pasan la mayoría de la película separadas".
Más allá de valoraciones sobre la calidad del film o el tiempo compartido en pantalla de Elphaba y Glinda, otro votante anónimo reconoce haber sido influido por factores externos a la película, concretamente la relación pública de Grande y Cynthia Erivo, que tacha de "extraña" o "inquietante". "También me desanimaron por completo sus actuaciones promocionales", dice el votante, acusando a las actrices de falsear su relación. "Inquietaron a mucha gente y, en su afán por parecer auténticas, parecía que estaban haciendo cosplay".
“La película no fue tan buena y (Erivo y Grande) chupaban todo el aire de cualquier alfombra roja en la que se presentaban, y nadie quería volver a pasar por eso”, continúa el votante, que justifica el vacío a ‘Wicked: Parte II -ya sea en serio o en broma- como una decisión deliberada para no tener que volver a verlas juntas en un acto público después de varias apariciones tachadas de incómodas: “Piénsalo así: estábamos protegiendo a Ariana de su ansiedad y a Cynthia de tener que intervenir. Otra vez”.
En redes, estas declaraciones se han tomado en algunos casos como prueba de la existencia de una campaña de desprestigio contra Cynthia Erivo, así como del supuesto éxito de la estrategia, que habría logrado influir a los votantes para dar la espalda a las actrices. Se especula con una motivación racista en contra de Erivo, citando como ejemplo el ataque a Grande en la premier de 'Wicked: Parte II' en Singapur: "Un freak agredió a Ariana, pero fue Cynthia la que recibió las burlas y fue tratada como si estuviera loca por protegerla", dice una usuaria de X.
Construyendo una nueva narrativa
Nada de esto puede ser demostrado al 100%, ya que se trata de dos casos aislados y necesitaríamos declaraciones del conjunto de votantes de la Academia, pero es evidente que algo raro ha pasado este año en torno a 'Wicked'.
En redes se ha perpetuado la narrativa de sobreprotección de Erivo hacia Grande, añadiendo además comentarios no solicitados sobre sus físicos y rumores sobre sus respectivas parejas. Para construir esta imagen se han llegado a reciclar vídeos de la campaña promocional de la primera parte convirtiendo en algo siniestro o enfermizo lo que hace unos meses o un año se veía como divertido o entrañable.
Por desgracia, así termina el viaje de 'Wicked', que comenzó por todo lo alto en 2024 y ha acabado empañado por un rendimiento comercial más tibio y polémicas más allá de las cámaras que han hecho que la magia se desvanezca, hasta el punto de ser excluida por completo de los Oscar.