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Por favor que mas pueden hacer mal ??

19 jul 2013

Afortunadamente las modas están empezando a caer por su propio peso. Al fin y al cabo, una moda nace, pega fuerte durante un período de tiempo y luego desaparece. El éxito del álbum "21" de Adele en los charts y críticas actuales supone una esperanza para librarnos por completo de toda esta basura de música comercial con la que se nos ha bombardeado en los último cinco o seis años. Cantantes y canciones simples e intranscendentes, sin mensaje alguno más allá de borrachera, fiesta, alcohol, sexo, droga y vuelta a empezar: Rihanna, Ke$ha, Britney Spears... se han encargado de ello. Luego tenemos estos experimentos fallidos o estrategias comerciales que creen ser cantantes y que se toman la molestia de insultar a míticas bandas como Metallica o decir que el Metal es ruido. Cantantes, si es que a esto se les puede llamar cantantes, que no aportan absolutamente nada al panorama musical y que carecen por completo de aptitudes vocales o musicales. Esto, lo siento, no es música. Justin Bieber, los Jonas Brothers y demás panfletos salidos de la patética Disney actual no son más que estrategias comerciales de discográficas sedientas de dólares para sacar los cuartos a hormonadas adolescentes, tan fieles durante un tiempo a un producto que no piensan en otra cosa durante dos o tres años pero que finalmente tiran a sus héroes a la basura en cuanto otro les reemplaza, y así suma y sigue.
Justin Bieber es la mayor moda de la música actual, junto con la también sobrevaloradísima Lady Gaga. Es un adolescente que viste a la moda y que va de guay en entrevistas y eventos. Es el prototipo de sueño húmedo cualquier chica entre trece y dieciocho años. Tiene voz afeminada y sus canciones enamorarán a las fácilmente impresionables. Para el resto de los mortales no es más que mera superficialidad, una mentira andante al que lo único que le importa es tener fama y dinero. Por suerte, es una moda pasajera y caerá en el olvido no en mucho tiempo. Pero ay de nosotros que seguro que las discográficas se buscan a cualquier otro adolescente con el que enloquecer a las quinceañeras y reventar de nuevo los oídos del resto del público.
Lástima de tanto talento del que apenas se habla y que queda eclipsado en favor de estos petardos... Que haya tantísimos prejuicios contra la música pop, no culpo de ello. Bieber y el resto de basura comercial son responsables de ello.
Por supuesto, no me interesa una película documental de casi dos horas de semejante mentira musical. Al fin y al cabo, esto no sería más que otra mentira. Y de las gordas, como diría la Sinde.
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