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CRÍTICA

'RoboCop': Un sombrío reboot con luz propia

José Padilha ofrece una nueva versión del clásico de los 80, pero visto desde un prisma mucho más moralista y un reparto de excepción.

Por Carlos Manuel Hernández Fernández 14 de Febrero 2014 | 10:00

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Acostumbrados estamos ya a que la industria cinematográfica ofrezca a lo largo el año una gran cantidad de remakes y reboots, y entre estos dos conceptos, hay algunas diferencias obvias, y desde mi punto de vista, ambas tienen su punto de respeto siempre que se hagan con cabeza. En el caso de 'RoboCop', nos encontramos antes un reboot más que un remake, ya que si bien la película original es toda una cinta de culto por lo que supuso en aquel 1987 y su repercusión en la cultura pop, ahora en 2014 nos llega una nueva versión de aquella visión de un mundo donde un policía pasa a ser el conejillo de indias para una nueva manera de comprender la seguridad ciudadana, y la verdad, esta nueva versión sí llega a encontrar su sitio y desvincularse de la original, algo más que respetable, sobre todo por su visión más centrada en los dilemas morales que plantea su argumento.

'RoboCop': Un sombrío reboot con luz propia

La sinopsis del filme reza: Corre el año 2028 y el conglomerado multinacional OmniCorp está en el centro de la tecnología robótica. Sus "drones" ganan guerras a favor de Estados Unidos en todo el mundo y ahora quiere que esa tecnología también se aplique en el ámbito nacional. Alex Murphy buen marido y padre, es además un gran policía que se esfuerza al máximo por acabar con la ola de crimen y corrupción de Detroit. Después de ser críticamente herido durante el cumplimiento de su deber, OmniCorp utiliza su gran conocimiento de la ciencia robótica para salvar la vida de Alex. Y el policía vuelve a las calles de su amada ciudad con nuevos e increíbles poderes, pero también con problemas a los que un hombre corriente jamás ha tenido que enfrentarse antes.

Del papel protagonista del filme se hace cargo Joel Kinnaman, un actor del que tampoco conocía mucho, y cuya interpretación del personaje de Murphy/RoboCop tiene sus claros y oscuros. Ocurre que en un principio no logro conectar completamente con su rol en el filme, y pese a que se ve que es un actor honesto y en parte cercano, se tarda algo en encontrarle cierto atractivo debido a que no muestra una carisma lo suficientemente alta como para que en serio quiera ver que le ocurre en pantalla. Esto es una pena, pero que poco a poco se irá aliviando con alguna escena realmente dramática en la que el actor si logra mantener una tensión especial, y su personaje logra ser realmente humano aunque sea en pequeños destellos. Aún así, y por lo general, ofrece un trabajo correcto y algo más interesante cuando es el verdadero RoboCop, aunque sigo echando en falta algo más de alma.

Una de las mejores alegrías que me ha dado el filme es ver al señor Gary Oldman en un rol que, pensando en un primer momento que iba a ser más secundario, realmente tiene un peso importante en la historia, y es en muchos momentos su trama, mucho más interesante que lo que le ocurre al protagonista. Oldman logra armar la figura de un científico civil que se ve casi obligado a ayudar a la creación de nuestro héroe, y debido a sus fuertes convicciones morales, todo el viaje de su personaje por los entresijos y las dobles morales de la cinta hacen de su papel, el más interesante después del propio RoboCop. El actor hace pues una interpretación bastante aproximada a la realidad que debe ser las vivencias de su personaje, y todo ello desde una figura por momentos frágil, por momentos temeraria, y sobre todo, que resulta creíble.

El villano del largometraje no es otro que Michael Keaton, y sobre él que pende la imagen del marketing, del todo a mis pies y del hombre que es capaz de cambiar el mundo solo para ampliar su mercado. La verdad es que echaba de menos a este actor en la gran pantalla, y en esta cinta hace una interpretación que tendrá sus mayores puntos a favor cuando su intenciones para con el protagonista, el mundo y el mercado global se hagan patentes, y con ello ofrece la imagen de un villano realmente amoral, con una clara crítica al capitalismo y la publicidad, y sobre todo, no se aleja mucho de lo que debe ser un empresario con cierto poder en la misma sociedad en la que vivimos, siendo ésta la crítica más clara de su rol, que logra ser atrayente y bastante coherente durante todo el metraje.

'RoboCop': Un sombrío reboot con luz propia

La lista de nombres no deja de crecer en esta producción, que la verdad es que cuenta con un reparto muy bien escogido, en la que también se incluye a Jackie Earle Haley, un actor que muchos recordarán en su papel de Rorschach en 'Watchmen', y que en esta ocasión será uno de los personajes con más maldad del metraje, y pese a que su presencia no es tampoco muy llamativa interpretativamente, sí que se agradece tenerle en el equipo, ya que hace un rol muy bien medido, que no desentona, y por último, que consigue protagonizar alguno de los puntos más divertidos del filme, que siempre son de agradecer para aliviar un poco el peso de la trama.

Si es de agradecer la incursión de Jackie Earle Haley en el reparto, qué decir del actor secundario por excelencia Samuel L. Jackson, un intérprete que no para de trabajar, y pese a que en algunas de sus incursiones en la gran pantalla nos deje la sensación que hace un papel predeterminado desde los 90, en esta ocasión han sabido sacarle más juego al actor con un rol que tiene un gran atractivo. En 'RoboCop', el señor Jackson interpreta al presentador estrella del programa de manipulación televisiva más visto por el pueblo, y es por ello que la crítica a los medios de masas está más que clarificada, y sobre todo, nos pone cara a la imagen de la hipocresía y la desinformación, de una manera que solo Samuel L. Jackson puede hacernos ver: riendo de sus ocurrencias y a su vez, dejando esa sensación de que es totalmente creíble lo que cuenta ese hombre. Él se lo cree, y eso hace que nosotros también lo hagamos.

La dirección de José Padilha es muy contundente, y lo más plausible de su trabajo es el ritmo que logra darle a todo el metraje, con momentos realmente intensos y sin dudar en tirar de ingenio para ofrecernos tanto secuencias de conversaciones que no caen en la monotonía y aburrimiento, así como escenas de acción bastante logradas. Eso sí, en cuanto a la acción por momentos será, a mi gusto, demasiado sobrecargada, y si bien sé que el personaje está ahí pegando tiros y dando piruetas y demás, no logro meterme de lleno en ellas, y verlas se convierte en ocasiones en un entretenimiento pasajero, ya que no logro ver un verdadero peligro en lo que está ocurriendo, y si lo hay, por momentos ni me influye mucho.

'RoboCop': Un sombrío reboot con luz propia

Así se hace un reboot

También hay que destacar el fuerte componente crítico de todo el metraje, que no dejará títere con cabeza en cuanto a la moralidad de todo lo ocurrido en el filme, así como la crítica social y la manipulación que las empresas poderosas y los medios de comunicación hacen con la opinión pública y sus ciudadanos. Es un acierto también esas pequeñas dagas lanzadas al sistema norteamericano, con su prepotencia y ganas de ser los salvadores del mundo, los libertadores, y que en este filme se pone de manifiesto de una manera sutil, inteligente y entretenida, lo cual es todo un alivio.

Lo más importante de esta nueva 'RoboCop' es que no quiere ser una mera copia de la original, y en esta ocasión indaga mucho más en la parte más oscura del ser humano, donde las dobles morales, el no saber cual es el siguiente paso, el descubrimiento y la corrupción están ahí, y todo ello es bastante loable en un filme que por una parte promete ser de mucha acción, y que aún teniéndola, deja hueco para lanzar alguna flecha en la dirección correcta, y es en muchas de sus secuencias toma su propio sello de identidad y se aleja de la película original. Aún con ello, ofrecerá bastantes guiños a los que disfrutaron de la obra de Paul Verhoeven (esa música irrepetible), pero también cuenta con bastantes ingredientes propios como para desprender su propia luz, lo cual es al fin y al cabo, lo que deberían hacer tantos remakes y reboots y tan pocos lo consiguen.

Lástima que la última media hora sea tan dirigida y poco arriesgada, y haga de su final un mero placebo que no hace justicia a algunos de los puntos que se han ido planteando a lo largo de toda la historia, lo cual es una pena, pero que pese a ello 'RoboCop' puede alegrarse de ser uno de los reboots mejor justificados de estos últimos años, con un reparto de excepción y que no duda en dejarnos caer alguna que otra reflexión realmente interesante.