Con más de treinta y cinco títulos a sus espaldas, el músico David Bowie (1947-2016) también probó suerte, desde muy joven, como actor. Seguramente todos recordaremos, sin demasiado esfuerzo, sus papeles más conocidos: desde 'El ansia' (Tony Scott, 1983) hasta 'El truco final (El prestigio)' (Christopher Nolan, 2006), pasando por 'Feliz Navidad, Mr. Lawrence' (Nagisa Ôshima, 1983), 'Dentro del Laberinto' (Jim Henson, 1985), 'La última tentación de Cristo' (Martin Scorsese, 1988) o 'Basquiat' (Julian Schnabel, 1996).
Sin embargo, en este pequeño especial queremos reivindicar algunos de sus trabajos menos recordados, personajes que, en mayor o menor medida, nos muestran el talante indómito y excepcional de un artista que nunca tuvo miedo a arriesgarse frente a la cámara.