Luz y magia. Dos palabras perfectas para describir lo que Industrial Light & Magic (ILM) ha logrado en la industria del cine durante las cuatro últimas décadas. La compañía de efectos visuales fue fundada por George Lucas en mayo de 1975 con la idea de convertir las de 'Star Wars' en las películas con más efectos de la historia. A partir de ahí ILM se convirtió en la mayor pionera en el desarrollo de los efectos generados por ordenador, introduciendo numerosos avances en las décadas de los 80 y los 90, mucho antes de que el gran público supiera muy bien qué era eso del CGI.

ILM ha ganado 16 Oscars y ha trabajado en más de 300 proyectos, entre ellos las sagas 'lucasianas' 'Star Wars' e 'Indiana Jones', 'Regreso al futuro', 'Titanic', 'Avatar', y por supuesto, todas las películas de Steven Spielberg, marcando con los dinosaurios de 'Parque Jurásico' un antes y un después en el cine.
En 2012, ILM fue adquirida por Disney junto a Lucasfilm, y desde entonces se ha encargado de los efectos de las películas de Marvel entre otras muchas superproducciones, además de seguir participando en la creación de impresionantes universos digitales como el de 'Warcraft: El origen'.
Fábrica de sueños digitales
ILM nos ha dejado grandes innovaciones en el cine, además de estar detrás de personajes como Yoda, E.T., Slimer de los 'Los Cazafantasmas', los Transformers o BB-8 por nombrar solo unos pocos, pero la compañía no se ha limitado al campo de la fantasía y la ciencia ficción, sino que también es pionera en otras aplicaciones digitales para alterar la realidad en dramas y películas históricas, como la incorporación multitudinaria de extras y la modificación de escenarios, técnicas hoy en día imprescindibles para el cine.
Repasemos las mayores genialidades de Industrial Light & Magic, que lleva más de 40 años "creando lo imposible":