No sólo se ha realizado una estimable película sobre el guionista Dalton Trumbo, un interesante, aunque quizá demasiado atildado, acercamiento a las turbias sombras de la factoría de los sueños, Hollywood, y a las contradicciones de quien cuestionaba los abusos de autoridad. También se planea rodar un guión de Trumbo que a finales de los cincuenta quiso interpretar Kirk Douglas, 'Montezuma'. Steven Zaillian ('American Gangster') escribe la nueva versión, y se rumorea que puede estar interpretada por Javier Bardem y dirigida por Steven Spielberg. Trumbo, sin duda, fue un escritor singular, con una marcada personalidad. La obra que dirigió lo atestigua: 'Johnny cogió su fusil' (1971). Pocos guionistas en la edad de oro de Hollywood adquirieron tanto reconocimiento o tanta notoriedad. Quizás Ben Hecht, Clifford Odets, Philip Yordan, Preston Sturges, Joseph L. Mankiewicz, Dudley Nichols, Richard Brooks, o los duetos que conformó Billy Wilder primero con Charles Brackett y después con I.A.L Diamond.

Realizar un filtrado selecto de cuarenta años de labor como guionista, desde 1936 a 1973 implica dejar de lado algunas notables obras como el noir 'Los hermanos Rico' (1958), de Phil Karlson o 'El último atardecer' (1961), de Robert Aldrich, quien, de todos modos, no quedó demasiado convencido del guión, achacando su insuficiente elaboración al hecho de que Trumbo estaba trabajando al mismo tiempo en el guión de 'Espartaco' (1960). De su pródiga primera década como argumentista y guionista también se podría citar 'Espejismo de amor' (1941), de Sam Wood, que proporcionaría un Oscar a mejor actriz a Ginger Rogers, así como su apoyo a la causa patria en tiempos de guerra con los guiones de 'Dos en el cielo' (1943), de Victor Fleming, de la que realizaría una menos inspirada versión Steven Spielberg en 1989 con 'Para siempre', o ya posteriormente 'El sol sale mañana' (1946), de Irving Rapper. Después, al ser estigmatizado en la 'Lista negra', por sus afectos comunistas, llegaría una década un tanto sombría de guiones firmados bajo seudónimo o con la tapadera de otro guionista, como el que le reportó el Oscar en el 1956, 'El bravo'. Colaboraría con Preminger, el principal dinamitador de censuras y restricciones en Hollywood (fue quien primero volvió a incluirle en los títulos de crédito), en dos de sus menos logradas obras, 'El proceso de Billy Mitchell' (1955) y 'Éxodo' (1960). La interesante 'Papillon' (1973), fue su último trabajo. Durante el rodaje escribía cada noche nuevas páginas junto al director, Franklin J. Schaffner. Pero no pudo acabar el rodaje tras que se le diagnosticara cáncer de hígado. Su hijo Christopher finalizaría el guión. Aquí mi selección de diez obras en las que colaboró en el guión, algunas populares, otras con cierto reconocimiento crítico, y alguna que otra merecedora de una necesaria reivindicación.