Cantaba el imprescindible Carlos Gardel en ese tango perfecto, ¿alguno no lo es?, llamado 'Volver': "que veinte años no son nada", y no le faltaba razón. El tiempo pasa cada vez más rápido incluso para una especie como la nuestra, en constante aprendizaje. Damos los primeros pasos y ya queremos correr. Y así con todo, va implícito en nuestra naturaleza. Pues bien, con el cine ocurre lo mismo. Todo avanza de forma agigantada, convirtiendo lo nuevo en viejo de manera fulgurante. La tecnología, las maneras innovadoras de consumir productos audiovisuales, la manera en la que el espectador entiende ese privilegio para el cerebro y el corazón que supone acudir a una sala de cine para ver, por primera vez, una nueva película. Cambios, cambios y más cambios. Y no siempre para bien, aunque en la mayor parte de ocasiones se traten aspectos interesantes.

La perspectiva que ofrecen los calendarios guarda de manera constante un as en la manga. Obras que un día nos fascinaron pueden acusar el cansancio de los años que han pasado sin piedad sobre ella mientras que, en casos mucho más afortunados, ven aumentada esa valía descubriendo en sucesivos visionados una agradecida colección de sorpresas. En este especial, nos adelantamos un año al presente, viajando directamente a 2018, para comenzar a preparar diez cumpleaños muy especiales dedicados a diez películas que, en menos de 365 días, celebran, nada más y nada menos, que cinco décadas de existencia. ¿Queréis otra coincidencia? Todas ellas son soberbias.
Por eso, aprovechamos esta oportunidad para destacar las virtudes y logros de un conjunto de películas inolvidables que, en muchas ocasiones, continúan demostrando estar avanzadas a su tiempo, manteniendo el nivel y la fascinación, pero aumentando su estatus de clásico incapaz de envejecer. Vamos comprando las palomitas, preparando el salón y despejando la agenda para celebrar, a lo grande, los 50 años de estas diez obras maestras. Historia del cine.