'Los Juegos del Hambre: Sinsajo - Parte 2': Justicia

Jesús Agudo + Viernes 20 noviembre 2015

Corría el año 2012, y llegaba a los cines una historia que ya había cautivado a miles de lectores. Se iniciaba una nueva saga para jóvenes en la gran pantalla, y su objetivo era recoger el testigo de fenómenos de masas de la talla de 'Harry Potter' o 'Crepúsculo'. Esta vez, sin paños calientes: con una competición entre varios chavales que debían matarse entre ellos para divertimento de un un dictador, que hacía recordar así a toda una población que ellos eran sus esclavos. Con 'Los Juegos del Hambre' se iniciaba un nuevo hit que conseguía llenar salas de cine, vender libros y merchandising y, a la vez, traer un poco de justicia. Tanto en darle el papel protagonista a una mujer nada burbujeante ni superficial, como en hacer una adaptación digna de los libros de los que surgió.

Los Juegos del Hambre: Sinsajo - Parte 2

Aunque en la última entrega pincharan un poco, por ese afán iniciado por la saga del joven mago de la cicatriz, y la película no tuviera ni el ritmo de las anteriores, ni el interés, recibimos ahora en cines el último capítulo de la historia de Katniss Everdeen. Como es lógico, al separar un libro en dos partes, el plato principal, los fuegos artificiales, ha quedado para esta segunda película, y por ello ya podemos decir que esta vez poca tregua tendremos.

La película comienza justo después del final de 'Sinsajo - Parte 1'. Peeta (Josh Hutcherson) y Johanna (Jena Malone) han sido rescatados del Capitolio, pero Peeta ha sufrido toda una serie de torturas y le han lavado el cerebro para que se olvide de que Katniss (Jennifer Lawrence) es la mujer que ama, para él es su mayor enemigo. Un importante contratiempo para una Katniss que está harta de esperar y de ver sufrir a los que le rodean: quiere pasar a la acción y acabar con Snow (Donald Sutherland). Pero la presidenta Coin (Julianne Moore), líder de los rebeldes, no quiere poner en peligro a su mayor baza propagandística: el Sinsajo. Sin embargo, Katniss volverá a dejar claro que nadie le dice qué tiene que hacer, y acabará entrando a formar parte de uno de los batallones que se infiltrarán en el Capitolio para capturar al presidente Snow y juzgarle por sus crímenes.

La tercera novela de Suzanne Collins fue la que más ampollas levantó entre los lectores, y pocos quedaron satisfechos con el final que la autora dio a esta trilogía. A ese respecto, hay una noticia buena y una mala. La mala es que los detractores de ese libro se van a encontrar con una adaptación casi literal de cada una de las páginas, con lo positivo y con lo negativo que ello supone. La buena es que puedo decir sin problemas que en película luce mucho mejor y convence mucho más que en papel. Cuentan, para empezar, con una base sólida, de la que esta saga puede alardear sin ningún problema, formada por el respeto al producto original y la ambición necesaria para llevar una buena adaptación a cabo.

Desde la primera película, el estilo tan visual de narrar de Collins se tradujo en unas adaptaciones realmente fieles de las novelas, y en ello radica mucho el éxito de 'Los Juegos del Hambre'. Si nos engancharon esas palabras, no había más que convertirlas en fotogramas para darnos la película que los fans queríamos ver. Y en este caso vuelve a ser así. En vez de rellenar con subtramas o modificar lo que ya había funcionado, mantienen la historia del libro casi al completo, con pocos cambios gordos que pudieran romper la conexión con el fan del Sinsajo. La película se centra sobre todo en esa infiltración en el Capitolio por parte del batallón de Katniss, pero antes tenemos tiempo para ponernos al día con el estado de Peeta y Johanna, además de para hacer un último viaje a los distritos, donde Katniss se empezará a dar cuenta de que también en el Distrito 13 están empezando a oscilar a un enfrentamiento directo, dejando a un lado las palabras y pasando a la violencia. En el fondo, el ansia de poder afecta a todos de la misma manera.

Los Juegos del Hambre: Sinsajo - Parte 2

Una vez en el Capitolio, Francis Lawrence nos ofrece una magnífica edición extra de los Juegos del Hambre, solo que esta vez no hay tributos, o más bien los tributos son los soldados rebeldes. El presidente Snow ha llenado las calles de trampas como las que había en la Arena, pero mucho más letales. Esta septuagésimo sexta edición de los Juegos, como dice Finnick (Sam Claflin), no deja tregua en ningún momento, ofrece la espectacularidad de la superproducción que ha llegado a ser esta serie de películas, con unos geniales efectos especiales, y es a la vez un baño de sangre "teen", es decir, sin sangre, pero totalmente letal. Es la guerra, y como tal, las bajas son inevitables. Vayan preparados, aunque no va a haber mucho momento de luto, porque una vez empieza, la película no detiene el ritmo en ningún momento.

Si 'Sinsajo - Parte 1' (y casi toda la saga) basó gran parte de su historia en el poder de la propaganda, esta idea no se descarta en la segunda parte. Aunque haya acción más directa, se seguirá mostrando el poder de las palabras y cómo pueden llegar a ser determinantes en una guerra, casi tanto como una bala o una flecha. Pero, como ya dije, si la primera película de esta conclusión quedaba algo lastrada por la falta de acción, en esta tendremos toda la que necesitamos, volviendo a dejar patente que dividir el libro en dos fue por las razones que fueron y que no había una necesidad real para hacer dos películas de él. Si se le puede sacar el lado positivo a ello, es que así no perdemos momentos que a lo mejor habrían desaparecido en la sala de montaje de haber sido solo una película, como la boda de Finnick y Annie o la ayuda de Tigris en el Capitolio, esta última siendo otro gran ejemplo del magnífico diseño de producción de esta saga, con unos escenarios y un vestuario maravillosos. Es una pena no haber podido explorar más a personajes tan interesantes como Johanna, para la que pido ahora mismo un spin-off, aprovechando que en Lionsgate estarán deseando descubrir la forma de seguir estirando su mejor producto (y estoy convencido de que la encontrarán, por mucho que nos pese). Respecto a Philip Seymour Hoffman, solo hay un par de escenas en las que se nota su falta, pero lo arreglan lo suficientemente bien como para hacerle justicia.

Los Juegos del Hambre: Sinsajo - Parte 2

Sobre el final, el cual evidentemente no voy a destripar, vuelve a ser una versión bastante calcada de lo que leímos en el libro, tan desconcertante y confuso como en la novela. Yo no le vi tanto problema como muchos otros lectores le vieron, y sigo sin vérselo en la película. De hecho, pelos de punta con la flecha determinante, por ejemplo. Sin embargo, sí que tuve el mismo problema con el epílogo. Al igual que en el libro, lo veo absolutamente innecesario para, ya que la opción valiente y más lógica estaba descartada porque es Hollywood, dejar claro que era la única decisión posible que los personajes podían tomar después de todo lo vivido. Pero el epílogo sigue siendo anticlimático y todo lo edulcorado que esta saga no es, y por ello hubiera sido una mejor decisión si lo hubieran dejado fuera, habría quedado una película redonda.

Larga vida a Katniss

Sin embargo, no voy a negar que 'Sinsajo - Parte 2' me parece una conclusión perfecta para una saga magnífica. Recupera el nivel de las dos primeras entregas y sigue apuntando muy alto, que es el secreto de su éxito. Si no hubieran apostado fuerte por ella, le habría pasado perfectamente como a todos esos nuevos fenómenos teen que han fracasado sin remedio. Pero aquí han gastado lo que tenían que gastar, han confiado en talentos que les funcionan, y tienen a la mejor protagonista que podían desear. Porque si esta saga ha triunfado, además de por la historia, es por Jennifer Lawrence. Con un Oscar y medio Hollywood peleándose por ella, la actriz podría haber puesto el piloto automático, cobrar y pasar a otra cosa. Sin embargo, Katniss es un personaje tan curioso, una heroína con una personalidad tan interesante, que es normal que quisiera sacarle todo el jugo. Y es, perdón por la expresión, acojonante el talento que tiene Lawrence para conmovernos o hacer que nos hierva la sangre como le herviría a Katniss. Es el mejor ejemplo que hay de que un blockbuster no está reñido con una buena interpretación.

Los Juegos del Hambre: Sinsajo - Parte 2

Le estoy muy agradecido a esta saga por muchas razones. La primera, por demostrar que se puede adaptar una novela haciéndole justicia, e incluso mejorándola. La segunda, que se puede poner al frente a una actriz diferente, y un personaje diferente, y dar toda una lección de interpretación por el camino. La tercera, que la historia puede ser para jóvenes, pero igualmente puede ser implacable, valiente, contundente y rica en detalles. Gracias por apostar por ella, vamos. 'Sinsajo - Parte 2' es una gran conclusión para esa historia que empezamos hace tres años. Un torrente de emociones que no defraudará a los fans. Aunque no sea tan redonda como 'En llamas', conseguirá que los que llevamos siguiéndola desde el principio nos emocionemos y que queramos que nunca aparezcan los títulos de crédito. Pero cuando lo hacen, es genial sentir que el recuerdo que ha dejado la historia, la saga en general, es bueno. Muy bueno. Y que los seguidores de Panem y el Sinsajo han tenido las mejores películas que podían esperar. Tres dedos apuntan al cielo con orgullo y gratitud. Así se adapta una saga literaria.

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