El lanzamiento digital de '28 años después: El Templo de los Huesos' ha llegado antes de lo previsto, apenas un mes después de su estreno en cines. La recepción de la crítica fue sólida, pero el público no respondió del mismo modo: 57 millones de dólares recaudados frente a un presupuesto de 63. Ahora, con la llegada del filme a plataformas, comienzan a revelarse los extras del rodaje, entre ellos una escena eliminada que está generando debate por su importancia narrativa… y por lo mucho que podría haber cambiado la percepción del público.
Una de las críticas más repetidas desde el estreno apuntaba directamente a un aspecto curioso: en un relato construido sobre dos líneas argumentales destinadas a colisionar, Jimmy Crystal y Samson apenas compartían tiempo en pantalla. Por un lado, el arco de Spike y el culto liderado por Jimmy (Jack O'Connell), un tirano nacido del trauma. Por otro, la historia de Kelson (Ralph Fiennes) y el Alpha infectado Samson (Chi Lewis-Parry), cuyo destino influye directamente en el rumbo del mundo. La ausencia de un enfrentamiento entre Jimmy y Samson siempre dejó una sensación de pieza faltante.
Esa pieza, ahora lo sabemos, existía. Entre los materiales adicionales aparece una breve pero contundente secuencia publicada por IGN. En ella, tras la primera reunión de Jimmy con Kelson, el joven ve acercarse a Samson, que emite un brutal rugido. El tono sorprende: lejos de la solemnidad habitual, la escena tiene un punto casi cómico cuando el líder fanático pierde los papeles y sale huyendo, completamente aterrado. En apenas segundos, esa reacción desmonta su fachada mesiánica y conecta con su origen: un niño traumatizado que sobrevivió a la masacre inicial del virus. Para muchos fans, ese momento habría humanizado al villano y añadido un ritmo más dinámico al conjunto.
¿Por qué se eliminó?
La decisión de eliminarla responde, según fuentes de la producción, a motivos temáticos y estructurales. En el montaje final, la directora Nia DaCosta optó por mantener las dos historias más separadas, solo cruzándose en el clímax. La directora buscaba un contraste claro entre lo que significa "ser un monstruo" y lo que significa "ser humano", un subtexto que la escena humorística debilitaba. Además, conservarla habría dificultado el giro dramático del tercer acto, en el que la credulidad del culto depende precisamente de no haber visto ese encuentro previo entre Jimmy y Samson.
El desenlace que llegó a cines refuerza esa idea: Jimmy intenta manipular a Kelson para que actúe como su Diablo personal, desencadenando una espiral de violencia que termina con ambos personajes enfrentados a sus consecuencias. Mientras tanto, Samson —ya estabilizado tras la “cura”— reaparece solo en los últimos compases, observando la caída del falso mesías sin intervenir. La secuencia eliminada habría exigido reescribir esta estructura, reduciendo el impacto de la confrontación final.
La existencia de esta escena también arroja luz sobre otro aspecto que desconcertó a los espectadores: la relativa ausencia de Samson en el tramo final, relegado a combates fuera de cámara. Todo indica que el montaje sufrió modificaciones importantes para mantener la coherencia emocional y narrativa, sacrificando momentos potentes pero que chocaban con la lógica del nuevo orden dramático.
Con '28 años después: El Templo de los Huesos' situada como capítulo intermedio de una trilogía, queda la sensación de que demasiados hilos permanecen sueltos. La llegada de la tercera parte —que recuperará a Cillian Murphy como Jim después de aparecer en los minutos finales de la segunda— deberá lidiar con las expectativas y la presión de completar un universo que, tras esta entrega, aún deja más preguntas que respuestas. Al menos ahora, con esta escena eliminada a la vista, el mapa emocional de sus personajes resulta un poco más claro.