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'Queer baiting', representación LGBTQ en televisión y el caso 'Los 100'

Pedro J. García Martes 22 marzo 2016

[AVISO: Contiene SPOILERS de 'Los 100' hasta el episodio 3x07 y de 'The Walking Dead' hasta el 6x14]

Esta semana ha vuelto a pasar. Un personaje queer ha muerto en una serie de televisión. Ocurrió en el último episodio emitido de 'The Walking Dead', "Twice As Far" (6x14), en el que el personaje interpretado por Merritt Wever, la doctora Denise Cloyd, recibía una flecha (que ni siquiera iba dirigida para ella) en el cerebro. Su muerte llega apenas tres semanas después de que la serie de culto 'Los 100' matara al admirado personaje de Lexa (Alycia Debnam Carey) en el mismo episodio en que por fin consumaba su relación con Clarke (Eliza Taylor), encendiendo la ira de los fans de la serie en Internet.

Eliza Taylor y Alycia Debnam Carey en Los 100

A priori, no debería haber demasiado motivo para montar en cólera, más allá del apego que cada uno sienta por el personaje fallecido en cuestión. Pero si nos detenemos a analizar el asunto, no es tan simple como parece. Los personajes mueren constantemente en series como 'Los 100' y 'The Walking Dead', ficciones que basan gran parte de su narrativa en la idea de que nadie está a salvo, y el hecho de ser queer no debería significar inmunidad automática. Sin embargo, existe un lugar común en las historias de ficción, denominado en inglés 'dead lesbian syndrome' ("animado" hashtag estos días en Twitter junto a #BuryYourGays), según el cual un personaje homosexual, y más aun una lesbiana, tiene más papeletas para acabar a dos metros bajo tierra a la primera de cambio que sus compañeros heterosexuales (que siempre conforman la mayoría).

Porque en una serie como 'Los 100' hemos visto a muchos personajes recibir golpes, puñaladas y disparos supuestamente mortales, pero milagrosamente han sobrevivido. Solo que cuando se trata de un personaje queer, la muerte suele llegar enseguida y ser irrevocable. ¿Deberíamos considerar el hecho de que sea homosexual como un factor en la decisión de acabar con la vida de un personaje? No necesariamente, pero los guionistas tampoco deben ignorar el hecho de que existe esta tendencia en la televisión, según la cual un personaje LGBTQ muere trágicamente justo antes o después de llevar su relación con otro personaje a otro nivel (en 'The Walking Dead', Denise había aclarado sus sentimientos por Tara, pero la flecha frustra sus planes de decirle "te quiero" a su novia). Puede que no sea intencionado (no nos imaginamos en la reunión de guionistas a alguien diciendo "tenemos que matar a la lesbiana", aunque si nos dijeran que así es, tampoco nos sorprendería demasiado), pero demuestra poca conciencia de un problema que lleva molestando a los telespectadores LGBTQ desde hace mucho tiempo, y que se ha agravado en 2016 (Autostraddle ha recopilado todas las muertes de lesbianas y bisexuales en la televisión estadounidense).

Los actores y productores responden a los fans

Alycia Debnam Carey en Los 100

En el caso de Lexa, son varios los factores que llevaron a la decisión de matar al personaje. En primer lugar, Alycia Debnam Carey figura como actriz fija del reparto de 'Fear The Walking Dead', que en su segunda temporada ha visto su número de episodios duplicado, haciendo inviable para la intérprete participar en ambas series. En segundo lugar, su muerte, como ocurre en tantas otras series, está pensada para impulsar nuevas tramas. Los fans argumentan que la primera razón no es suficiente para matar al personaje y truncar así la posibilidad de que vuelva en caso de que la actriz deje la serie de AMC, pero el creador de 'Los 100', Jason Rothenberg, ha explicado a Entertainment Weekly por qué lo han hecho:

"[Alycia] estaba disponible para nosotros tan solo siete episodios. Y después era posible que no volviera a estarlo nunca más. Por eso, como narrador y showrunner necesitaba sopesar eso con la historia que estamos contando. Y creo que estamos contando una historia increíble, pero la decisión de matar a ese personaje fue facilitada por el hecho de que sabíamos que no íbamos a poder trabajar más con Alycia Debnam Carey. Espero que la gente pueda perdonarme. Pero si no es así, lo entenderé".

Es razonable, pero esta decisión, por muy justificada que esté, se ve agravada por dos problemas: la falta de representación LGBTQ en las series de televisión y el hecho de que Lexa fuera Heda,una mujer en posición de (máximo) poder sin que su género fuera un condicionante de ningún tipo. Uno podría pensar que tenemos muchos personajes queer en las series, y quizá estaría en lo cierto, pero ¿representan estos verdaderamente a la población, y en concreto a sus espectadores? ¿Se les trata narrativamente de la misma manera que a los personajes heterosexuales? Muchos fans de 'Los 100', concretamente sus seguidoras lesbianas, piensan que no, ya que se les ha puesto la miel en los labios con una relación importante, para, según ellas, condenarla definitivamente siguiendo un lugar común obsoleto.

Denise y Tara en The Walking Dead

En el caso de 'The Walking Dead', Wever muestra su apoyo a los fans que creen que la muerte de su personaje responde a un tópico rancio de la cultura audiovisual, y ofrece su punto de vista en una entrevista con The Daily Beast:

"Entiendo que los espectadores se identifiquen con el personaje o les guste verse a sí mismos o el mundo que ellos saben que es real, válido y aceptado en una serie. Definitivamente, veo por qué el hecho de que esto se les arrebate sea decepcionante si analizamos la situación en general. No sé si este es nuestro caso, pero entiendo la sensación y estoy muy familiarizada con el tópico de los personajes negros o gays muriendo porque son considerados menos humanos, menos reales o importantes, y su muerte no va a importar tanto. Desde mi punto de vista, no creo que eso sea lo que ha pasado [en 'The Walking Dead']. Pero entiendo la preocupación que existe al respecto en nuestra cultura".

Lo que está claro es que ambas muertes, y en especial la de Lexa, han generado reacciones muy viscerales de furia, tristeza y en ocasiones violencia verbal hacia el creador de la serie -esto último algo que nunca debería estar justificado- llevando a Rothenberg a reflexionar sobre lo ocurrido y, según reconoce, aprender de cara al futuro. Ante tal conmoción en Internet, Debnam-Carey también ha ofrecido su apoyo a los fans, mucho de los cuales han decidido dejar la serie para empezar a ver 'Fear the Walking Dead', y les ha animado a seguir viendo 'Los 100':

"Me gustaría que vieran 'Fear the Walking Dead', porque nos encanta que nos muestren su apoyo, pero 'Los 100' es una gran serie. Ya lo era antes de que yo llegara, y no deja de mejorar. Me siento muy afortunada por haber formado parte de ella. Creo que se merece el apoyo. Generar esa reacción en la gente, para bien o para mal, es algo increíble, así que, si la serie te hace sentir así, ¿por qué dejar de verla? Son un grupo de personas maravillosas y no se merecen que los abandonen".

Por otro lado, Debnam-Carey sugiere utilizar este caso para apoyar la lucha por los derechos LGBTQ, aportando quizá el aspecto más positivo que podemos sacar de esta debacle:

"Me ha sorprendido mucho la intensidad y la furia de los fans. No creo que ningún miembro del equipo se esperase este nivel de protesta social. Creo que toda la atención que podamos dirigir hacia este movimiento es algo increíble, y merece la pena impulsarlo para seguir avanzando".

Hartos del 'queer baiting' y promesas sin cumplir

Dylan OBrien en Teen Wolf

Ya hemos dejado claro que el hecho de ser queer no debería garantizar inmunidad, sino que cualquier personaje debería tener las mismas posibilidades de morir en una serie. Pero esto no ocurre así en los demás aspectos narrativos de una ficción, donde no abundan precisamente los protagonistas homosexuales, y mucho menos en una serie de género como las dos que nos ocupan (recordemos la polémica y la ola de homofobia en redes sociales que suscitó recientemente un beso gay de 'The Walking Dead'). Por eso ha dolido tanto al fandom que una serie tan transgresora como 'Los 100', protagonizada por un personaje bisexual, en la que la sexualidad de sus personajes (al igual que su género) nunca es cuestionada y la homofobia no existe, mate a una lesbiana.

Para muchos, la relación de Clarke y Lexa ha recibido un tratamiento similar al del 'queer baiting', término que hace referencia al uso de los personajes LGBTQ como reclamo para los espectadores queer sin intención de desarrollarlos o darles 'finales felices'. Ha ocurrido mucho, y de manera más desvergonzada, en series como 'Teen Wolf', popular por sus personajes gay de relleno, y sus referencias a la bisexualidad de uno de sus protagonistas, Stiles (Dylan O'Brien), confirmada por el propio showrunner de la serie, aunque luego no se haya atrevido a ponerlo en práctica. Mientras Stiles gasta bromas sobre su sexualidad pero sin confirmar nunca nada (algo parecido a lo que ocurre con 'Deadpool', que es pansexual a conveniencia y sobre todo en las entrevistas promocionales), por la serie de MTV han desfilado numerosos personajes queer que, o bien han acabado muriendo o han cumplido más bien el papel de un extra. Por eso los espectadores están hartos de que la sexualidad de un personaje (supuestamente) queer se utilice como cebo para luego no cumplir la promesa de tratarlos como a los personajes heterosexuales.

Los números hablan

Lexa y Clarke en Los 100

A pesar de las bajas de estas últimas semanas, sigue habiendo unas cuantas series con personajes LGBTQ, y concretamente con mujeres lesbianas, bisexuales o de género fluido, por nombrar unas cuantas: Annalise en 'Cómo defender a un asesino', Tara en 'The Walking Dead', Nora y Mary Louise en 'Crónicas vampíricas', Amy en 'Faking It' o varios personajes de 'Orange Is the New Black' (que debe haber hecho pensar a las demás cadenas que todo el trabajo está hecho). Sin embargo, los espectadores LGBTQ siguen encontrando dificultades para verse representados en sus series favoritas o involucrarse emocionalmente y a largo plazo con una relación entre personajes del mismo sexo.

Según un estudio de la organización GLAAD (la Alianza Gay y Lésbica contra la difamación), de los 881 personajes regulares que aparecerán en la temporada de series 2015-16, 70 son identificados como queer, y concretamente 35 son mujeres. De esas 35 mujeres queer ya han muerto 8 (es decir, casi un cuarto) en lo que va de temporada, un porcentaje sin duda desproporcionado con respecto a los demás. Las cifras apoyan la teoría del "síndrome de la lesbiana muerta", pero, ¿es esto motivo para boicotear una serie? ¿Qué opináis?

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