Habría cumplido hoy ochenta y cinco años si aquella obstrucción pulmonar crónica no hubiese parado el reloj vital de este inolvidable actor. Sin embargo, y aunque ya han pasado más de dos años desde su fallecimiento, su figura sigue siendo tremendamente icónica, y cinéfilos, espectadores, aficionados a la ciencia-ficción y (por supuesto) trekkies de todo el mundo siguen venerando su recuerdo con cariño y fervor.

Pero Leonard Simon Nimoy, nacido en el seno de una familia de artistas de Boston (Massachusetts, EE.UU.) un 26 de marzo de 1931, estaba predestinado a ser mucho más que un actor encadenado de por vida a un solo personaje: dirigió películas, escribió poesía, tuvo una fugaz carrera musical, experimentó con la fotografía y publicó dos autobiografías tan divertidas como controvertidas que, en realidad, conformaban dos caras de una misma moneda.
Aunque ya no se encuentre en nuestra dimensión (quien sabe si lo estará en otra, saboreando un café en lo alto de las Torres Gemelas mientras observa los zepelines en vuelo regular a Manhattan), nosotros no queremos dejar de soplar velas recordando estos cinco perfiles curiosos en torno a la vida y a la personalidad de Leonard Nimoy: