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CRÍTICA

'Trolls': En busca de la sonrisa permanente

DreamWorks resucita a los barrigones muñecos de pelo largo con una comedia para toda la familia con mucho ritmo y unas dosis de azúcar no aptas para diabéticos.

Por Inés Delgado Peña 28 de Octubre 2016 | 09:46

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El próximo 28 de octubre llega a los cines 'Trolls', la última película de DreamWorks. Con esta apuesta brillante (estornudos de purpurina incluidos), la productora de animación trata de volver a sus días de gloria, en los que recaudó 3,5 mil millones de dólares gracias a las cuatro entregas de la saga 'Shrek'. Los míticos duendecillos con coloridas melenas con los que jugaron miles de niños en los años 80 y 90 dan el salto a la gran pantalla gracias a Mike Mitchell y Walt Dohrn, que tratan por todos los medios de superar a las anteriores cintas de la compañía ('Madagascar', 'Kung Fu Panda' y 'Cómo entrenar a tu dragón'. 'Trolls' es una cinta de animación dinámica, divertida y llena de música.

El comienzo de la película, que está narrada como si de un cuento hecho a mano por la protagonista se tratase, nos presenta el país de los trolls, unos duendecillos de colores que se pasan el día bailando, cantando y dándose abrazos. La paz de estos ultraoptimistas personajes se romperá cuando sean capturados por los Bergens, unos ogros malvados que usan a los trolls como píldoras de felicidad. Esta masacre ocurre durante la extravagante fiesta organizada por Poppy (Anna Kendrick), la joven princesa de los trolls, que verá cómo su pueblo está al borde de la extinción. Para conseguir salvarlos de una muerte segura, la protagonista pedirá ayuda a Branch (Justin Timberlake), el troll más gruñón y prudente de todos, que ha vivido siempre bajo tierra para protegerse del peligro.

'Trolls'

Como sucede en muchas películas de animación, la alocada protagonista está acompañada en su viaje por un personaje más cauto que representa el espíritu adulto, alguien que le ayuda a poner los pies en la tierra y a ser consciente de los problemas de la situación. Este aguafiestas protagoniza muchos de los momentos más divertidos de la cinta, ya que tendrá que soportar el exagerado optimismo de Poppy. En el camino los protagonistas conocerán a Bridget, una bergen enamorada del príncipe Gristle. Siguiendo el manido recurso del patito feo convertido en cisne, Branch y Poppy se convertirán en sus asesores, para conseguir que el príncipe se enamore de ella y así poder demostrar a los ogros que es posible encontrar la felicidad sin depender de los duendecillos.

'Trolls' es una película divertida, que presenta un chiste detrás de otro y consigue su propósito, hacer reír a los espectadores. El mensaje aparente que transmite es la posibilidad de encontrar la felicidad más allá de las cosas materiales, en este caso los duendecillos. No obstante, esta cinta también pretende mostrar los niños cómo es la vida real, no se trata de un país multicolor con brillantina en el que se canta y se baila sin preocupaciones, pero tampoco es algo gris y tedioso. Los polos opuestos se atraen, y era más que obvio que los personajes de Poppy y Branch acabarían complementándose a la perfección.

'Trolls'

'Trolls' es una película muy dinámica que hace que el espectador no se aburra ni deje de reírse en ningún momento. El peligro de la rapidez de la trama es la falta de emociones profundas. La gran incoherencia de la cinta de Dreamworks es que, a pesar de que los duendecillos se pasan el día dándose muestras de cariño, apenas aparecen en pantalla sentimientos verdaderos más allá del sentimiento de pertenencia al poblado de ensueño. Su punto fuerte son la infinidad de colores y texturas que harán las delicias de los amantes del azúcar, especialmente su versión en 3D. No obstante, si miramos más allá de ese arcoiris nos damos cuenta de que la cinta es una mezcla de 'Los Pitufos' y 'Shrek'.

La música, una protagonista más

Lo mejor de la cinta son, sin duda, los números musicales con canciones pegadizas que levantarán del asiento a los más pequeños. Por si no había quedado claro con las dos entregas de 'Dando la nota', Anna Kendrick vuelve a mostrar su portentosa voz junto a Justin Timberlake, Gwen Stefani y Ariana Grande. En el reparto encontramos otras caras conocidas del panorama hollywoodiense como Russell Brand (quién le diría al cómico inglés que acabaría doblando a un habitante de un edulcorado país multicolor al estilo de los videoclips de su ex mujer Katy Perry), Zooey Deschanel, Jeffrey Tambor, James Corden, Christopher Mintz-Plasse, Christine Baranski, Kunal Nayyar, Quvenzhané Wallis y John Cleese.

Nota: 7

Lo mejor: Su atmósfera multicolor llena de música.

Lo peor: El ultraoptimismo artificial del poblado troll.

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