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CRÍTICA

'Nacido en Siria': El impactante grito de la desesperación humana

Hernán Zin nos trae una versión dura y real sobre el conflicto bélico que hay en Siria y la realidad que viven los refugiados sirios en Europa. En cines desde el 13 de enero.

Por Diego Alfonso Pizarro Da Costa 13 de Enero 2017 | 12:41

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Hay quien dijo que el verdadero enemigo del ser humano es el propio ser humano y 'Nacido en Siria' es una muestra de ello. Hernán Zin nos trae un documental donde nos cuenta la realidad que viven estos refugiados sirios, que buscan el anhelo de una vida mejor y la huida de una realidad dura a la que tienen que enfrentarse día a día cada una de estas personas que llegan a las orillas de Grecia o traspasando frontera a frontera países hasta poder llegar a países como Alemania o Hungría. Hernán Zin es un realizador ya conocido por largometrajes como 'Nacido en Gaza' o '10 elefantes'.

La historia es contada desde una perspectiva más dura, dado que lo vemos desde una visión infantil, como estos niños sirios deben hacer frente a una realidad cruda, envuelta en tragedia y en grandes pérdidas morales, físicas. Con el conflicto en Siria, donde el día a día está rodeado de bombas, asesinatos, muerte, destrucción; familias enteras buscan una nueva oportunidad en otros países, poniendo su objetivo en Europa. Un documental que nos muestra también las dificultades que deben pasar para poder llevar a cabo su destino final.

 'Nacido en Siria'

Lo impactante de las imágenes es la verosimilitud con la que son llevadas a cabo. Zin vuelve a hacer muestra de su profesionalidad y de su experiencia para no únicamente limitarse a contar diversas historias, sino que a través de la imagen sea imposible no empatizar con cada persona que la cuenta. Desde el principio se puede ver el riesgo que corre al embarcarse con los propios refugiados en su llegada en barcas, donde muchos de ellos pierden la vida. Zin muestra la desesperación humana, la pérdida ante la llegada a un nuevo país. La muerte se hace patente en las imágenes que se van sucediendo durante todo el metraje, pero lo hace de una manera en la que no se busca la morbosidad, sino al contrario, se busca realidad y verdad en ellas. Un documental imprescindible para poder comprender que hay detrás de lo que ya se conoce como un fenómeno social y que ha sido muy comentado durante estos últimos tiempos: los refugiados.

No se puede echar la vista a otro lado cuando encuentras la realidad ante tus ojos. Siete niños son en esta ocasión el hilo conductor de lo que vemos, dándonos declaraciones desgarradoras. Niños que han tenido que ver cómo sus padres, familiares y amigos han ido muriendo tanto en su país de origen como en el camino. Como en su día a día, tras llegar a un nuevo país, son tratados como ganado y son el objetivo de ataques racistas. Aun así, Zin no viene a adoctrinar a nadie, se mantiene durante todo el documental en un punto neutral. Muestra como es la realidad y es el espectador el que debe hacer un juicio de valores y manifestar su opinión sobre ello. No estamos hablando de política, no es un documental que plantee que los países de acogida son buenos o malos, sino que a través de los ojos de sus protagonistas podemos ver los obstáculos que van pasando y que hay de verdad o mentira en la información que se da a la población, por ejemplo, española, alemana o húngara sobre los refugiados.

 'Nacido en Siria'

Las historias que se cuentan no intentan ensalzar la imagen del refugiado, sino que intentan que entendamos por qué actúan de dicha manera. No endiosan su imagen y mucho menos buscan que sintamos lástima, sino al contrario, quiere que haya una empatía que es necesaria en estos tiempos. Mucho se ha hablado de los sirios refugiados y tras varios ataques terroristas, 'Nacido en Siria' es totalmente necesaria para desmitificar que sean un peligro. Zin ha conseguido crear un clímax imprescindible en este tipo de producciones, el hilo conductor que utiliza a través de historias paralelas y sus destinos hacen que sea imposible despegarte de la pantalla en ningún momento. Crea en el espectador, además de empatía, desgarro, también necesidad de saber. En los tiempos que corren es importante tener producciones que provoquen que el público se replantee su realidad y lo que creía que era cierto, una manera de enseñar a través de las imágenes. De esta forma, Zin consigue que los espectadores reflexionen durante y después del visionado de la película.

Los elementos de un documental son aprovechados en su totalidad en 'Nacido en Siria', algo que ya pudimos ver en el realizador con otras de sus producciones como 'Matadoras'. Aunque se puede ver que en esta producción, el director ha querido todavía ir más allá. Las imágenes al ser captadas desde la misma realidad, supera a cualquier ficción que se haya podido ver. Es inevitable que poco a poco vas conociendo cada caso, no se te remueva nada por dentro. Un retrato desgarrador de algo que está ocurriendo en estos mismo instantes. La crudeza visual, en esta ocasión, no está en mostrar imágenes de las víctimas, de cómo la guerra se está produciendo, el morbo se deja de lado y la humanidad es la que captura cada escena de este documental. A través de un ritmo que no desentona en ningún momento, sino que da una poesía visual y narrativa que se conjuga a la perfección. Una manera de mostrar una realidad con un conglomerado técnico que consigue un resultado gratificante y brillante. Una muestra del poder que tiene la imagen y de cómo el cine es totalmente necesario, quitando solo esa imagen de entretenimiento que pueden tener muchas personas.

Una visión infantil dura

Lo más curioso de este documental es que los niños sean los verdaderos protagonistas de la historia. Elegir este hilo argumental puede ser un arma de doble filo, al poder crear una sensación de recurrencia sentimentalista al escoger a las personas más frágiles de la humanidad. Zin no ha escogido este camino, sino que ha sabido cómo plantearlo para en ningún momento buscar la lágrima fácil en el espectador al ser los niños los que den su historia. La razón por la que no cae en este error es simplemente que lo que hace es dar voz a aquellos que son menos escuchados. En un mundo de adultos donde las decisiones políticas y los conflictos sociales están a la orden el día, los grandes olvidados son los más pequeños. Zin reivindica esta imagen, ellos también pierden a sus seres queridos, ellos también tienen mucho que contar. No se puede negar que en esta ocasión, son los niños los que nos dan una lección de vida, un aprendizaje que es imprescindible y que ellos explican de la forma más natural posible: a través de sus propias vivencias.

 'Nacido en Siria'

'Nacido en Siria' muestra a la perfección cómo se desarrolla el camino de los refugiados hasta poder llegar a su destino final, que en todo momento es un incertidumbre. La naturaleza humana se ve reflejada tanto en lo positivo como en lo negativo. Para nada en todos los países donde son acogidos, momentáneamente o para un temporada larga, se presentan como negativos, dado que se puede ver también como muchos voluntariados y trabajadores sociales se desviven por intentar ayudar a estas personas a tener una vida mejor. No podemos ocultar que también se vean las injusticias sociales, donde un sirio es marginado por el hecho de ser sirio, pero la vida misma, desgraciadamente, es así. La entereza y la entrega que realiza el grupo sirio hasta poder llegar, por ejemplo, a Alemania hace que se vea el largo recorrido que deben llevar y que su premio únicamente es un cambio de vida. En algunos casos, se pueden ver la reunión entre familiares y cómo su fuerza se viene abajo tras mirarse unos a los otros y dejar salir todo lo contenido.

Hernán Zin ha traído uno de los documentales más necesarios en los tiempos actuales. Un reflejo de una realidad humana que todos creemos conocer, pero que realmente no llegamos a comprender al no haber tenido una visión cercana a ello. No se puede negar que tras su visionado, se deja claro que la reflexión es no ver a los refugiados únicamente como un grupo, sino que cada persona que forma parte de ello tiene todo un mundo por detrás. El mensaje acompañado con la gran potencia visual, que se convierte en varias veces en auténticas obras de arte con planos impresionantes, hacen de 'Nacido en Siria' un documental brillante. No hay mejor forma de conocer la condición humana que a través de las propias personas.

En cines desde el 13 de enero.

Nota: 9

Lo mejor: El impacto visual que se nos presenta y las historias desgarradoras que hay detrás.

Lo peor: El poco alcance que puede tener en ciertos sectores sociales.

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