En 2004 conocimos a cuatro de las madres más icónicas de la televisión, las protagonistas de 'Mujeres desesperadas'. Su creador, Marc Cherry, explicó que obtuvo la idea para la serie de una conversación con su propia madre mientras veía horrorizado la noticia de una mujer que había ahogado a sus propios hijos: "La miré y le dije 'Dios, ¿te imaginas a una mujer tan desesperada como para hacer daño a sus propios hijos?'. Y mi madre se quitó el cigarro de la boca, se giró hacia mí y me dijo 'Yo he estado ahí'".

La figura de la madre al límite ha protagonizado muy jugosas historias tanto en la pequeña como en la gran pantalla, ya sea en drama, comedia, o incluso terror. Hollywood siempre ha tenido cierto complejo de Edipo y ha sabido que las relaciones maternofiliales son un campo muy fértil para contar historias interesantes. En especial aquellas que transcurren en pequeños pueblos e idílicos barrios suburbanos, donde las apariencias engañan y las familias mantienen una fachada de cara a sus vecinos cuando en el interior de sus casas ocurren cosas de lo más turbio, dignas de ser plasmadas en la pantalla.
Todo por los niños
Como rezaba el eslogan de 'American Beauty', "mira más cerca", porque detrás de esas vallas blancas y jardines impolutos se esconden verdaderas mujeres al borde de un ataque de nervios.
Madres amantísimas, madres peligrosas, madres sobreprotectoras, madres sencillamente locas de atar. Casi todas las siguientes mamás cinematográficas y televisivas tienen en común un amor desmesurado por sus criaturas que les lleva a actuar de forma desesperada por proteger a los suyos, y en algunos casos, hasta a cometer los actos más atroces. Con madres como estas, no nos extraña que algunos se conviertan en psicópatas.