Las supersticiones son creencias y como tales cualquiera es libre de creer o no en ellas. Pero en el mundo de la interpretación hay muchas. No se puede desear suerte antes de un estreno, porque es como maldecirlo. Vestir de amarillo o regalar claveles da mal fario y es algo de lo que huyen los actores.
Pero hay otra clase de superstición que es peor porque afecta directamente a determinados interpretes, esos que da igual en qué producción trabajen que sale mal. No sabemos si es que tienen el gafe o es que tienen muy mal ojo escogiendo los proyectos en los que se embarcan.
En la televisión hay varios de estos casos, especialmente conocidos entre los fans que en el momento que saben que tal o cual aparece en una serie la descartan porque probablemente no durará mucho. Son esos que no querrías ver en tu serie favorita, ni aunque fuera en un papel muy, muy secundario porque arrastran más gafe que Steve Urkel.

Del gafe se sale
El gafe de los actores puede durar muchos años, en los que ellos por lo general siguen trabajando, pero también pueden llegar a eliminarse. Es el caso de Nathan Fillion, quien ostentó el título de gafe oficial durante años. Después de protagonizar 'Castle' durante ocho temporadas creemos que ya se lo puede ir quitando.
Él ha salido de esta situación, pero hay otros que aún permanecen. Y seguro que más de uno te sorprende porque no dejan de trabajar y algunos de sus trabajos en televisión son muy conocidos.