Este actor nació en Uvalde (estado de Texas) en 1969, y desde que se empezó a abrir paso en el mundo dejó patente que no era una persona como todas las demás. Matthew McConaughey decidió que iba a ser el mejor abogado del mundo antes de querer ser el mejor actor. Porque este intérprete tiene algo que le diferencia de los demás, un sello personal y determinación en todo lo que hace.
Poco a poco se fue labrando una carrera a base de comedias románticas con las que McConaughey siempre ha admitido pasárselo muy bien. Era uno de los guapos de Hollywood, dejaba su marca allí donde pasaba y en todas las entrevistas que concedía hacía algo inusual. ¿Qué se puede esperar de alguien que rige su vida por el lema "Just Keep Living"?

Vuelco a su carrera
Pero mientras seguía dejando su sello con diversas excentricidades, en 2011 decidió (gracias al apoyo de su mujer) que había llegado el momento de dar un vuelco a su carrera y tomarse más en serio a sí mismo. McConaughey cambió las comedias románticas por películas más complicadas y consistentes. Todo empezó con 'El inocente', donde el actor usó sus años de universidad para meterse en la piel de un peculiar abogado.
El público empezó a pensar que el texano podía ser un gran actor, y el protagonista de 'Tiempo de matar' se puso aún más intenso. Los estrenos de la gran cinta independiente 'Mud', la película que le consiguió el Oscar, 'Dallas Buyers Club', y el blockbuster 'Interstellar' hicieron que McConaughey pasase de la lista de actores simplones, a la de grandes estrellas. Junto a estos filmes, nos regaló la interesante primera temporada de 'True Detective'.
Pero que todos los éxitos recientes del actor no os engañen, sigue siendo el mismo surfista excéntrico de siempre, y fuera de las cámaras sigue sorprendiendo y divirtiendo con sus declaraciones más espirituales.