Entre las grandes joyas cinematográficas que provienen de Italia, 'La dolce vita' es una de las más emblemáticas, así como también una de las que tiene un mayor número de escenas míticas que forman parte de la memoria colectiva de la historia del cine. Es una de las grandes obras cumbre de Federico Fellini, así como también de la cinematografía europea, que ha inspirado a varios cineastas posteriores como Woody Allen, Sofia Coppola o Paolo Sorrentino.

Según varios analistas, 'La dolce vita' marca el punto de inflexión en el cine de Fellini, ya que es uno de sus largometrajes de transición en su período neorrealista, no hay que olvidar que fue el guionista de 'Roma, ciudad abierta' de Roberto Rossellini, y antes de 'La dolce vita' realizó 'La Strada' y 'Las noches de Cabiria'; y su etapa simbolista, la que dejó esas grandes obras maestras que son 'Fellini 8½', 'Satiricón' o 'Amarcord'. Y es que, justamente, la narrativa de 'La dolce vita' es completamente innovadora, ya que sigue siete jornadas de la vida del periodista Marcello Rubini, un hombre desencantado con su vida, que se dedica a escribir sobre estrellas de la farándula, la aristocracia y otros sucesos de índole excepcional.
La obra maestra de Federico Fellini
Con escenas llenas de significado, desde su prólogo hasta su epílogo, 'La dolce vita' es, sobre todo, recordada por esa mítica escena en la que la sensual Anita Ekberg se introduce dentro de la icónica Fontana di Trevi para darse un insinuante baño e invitando a Marcello Mastroianni a acompañarla con otra frase tan mítica como la escena: "Marcello, come here!".
Ganadora de la Palma de Oro del 13º Festival de Cannes, de un Oscar al mejor vestuario y un David di Donatello al mejor dirección, 'La dolce vita' es la elegancia de la decadencia, la mirada ácida y afilada de Fellini a una sociedad que empezaba a levantar cabeza. No exenta de polémica, el filme estuvo censurado en varios países del mundo, condenada por la Iglesia Católica y prohibida en España durante 21 años, es momento de acercarse a 'La dolce vita' y adentrarse por los excesos de la fama y el glamur.