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ENGANCHADOS

'Killing Eve': El nuevo droide de 'Star Wars' ha escrito la serie de la temporada

Antes del estreno del spin-off de Han Solo, la actriz y guionista Phoebe Waller-Bridge firma su tercera serie, un fenómeno de audiencias en EE.UU. que protagoniza Sandra Oh.

Por Javier Pérez Martín 15 de Mayo 2018 | 16:53

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A pesar de haberle causado más de un dolor de cabeza a la jefa de Lucasfilm, Kathleen Kennedy, el spin-off de Han Solo está a punto de llegar a las salas de cines de todo el mundo y según la preventa de entradas esta nueva "historia de 'Star Wars'" se convertirá en el enésimo taquillazo consecutivo de Disney. Viene con dos ases en la manga entre sus filas de secundarios. Uno es el joven Lando Calrissian, al que da vida Donald Glover, que lo hace todo bien: desde su carrera de rapero bajo el nombre Childish Gambino hasta su propia serie 'Atlanta'. Ya hay quienes planean ver la película como si fuera un blockbuster protagonizado por Glover, sin importarles quién es Han Solo o George Lucas.

El otro tesoro escondido del reparto es de metal: el droide, obligatorio en toda película de la saga, esta vez es femenino, se llama L3-37 y está interpretado por Phoebe Waller-Bridge. Ella no mueve masas como Glover, que acaba de poner su viral single 'This Is America' en el número uno de ventas. Pero si no la conoces, vete apuntando su nombre.

Phoebe Waller-Bridge en 'Han Solo: Una historia de Star Wars'

A la londinense Waller-Bridge la podríamos denominar como "la Lena Dunham británica" si quisiéramos ponerle una etiqueta rápida y reconocible. Como actriz aún no ha despuntado más allá de un papel secundario en 'La dama de hierro' junto a Meryl Streep, pero como guionista ha firmado ya tres series: la genial 'Fleabag', que ella misma protagonizó y le valió un BAFTA de televisión a la mejor actriz de comedia, y cinco nominaciones más; la más prescindible pero graciosa 'Crashing', que se puede ver en Netflix; y 'Killing Eve', basada en la serie de novelas de Vilanelle de Luke Jennings, que está resultando ser la revelación de la temporada.

En 'Killing Eve', Waller-Bridge se libra por primera vez de protagonizar una serie creada por sí misma, pero no la echamos de menos: sus dos actrices protagonistas están echándose un pulso por ganar los premios de la temporada, algo que se ha vuelto mucho más factible ahora que la serie se ha convertido en un fenómeno de audiencias en BBC America. Ha hecho algo que ya no pasa en la era del "peak TV": cada episodio ha tenido más espectadores que el anterior. De momento se han emitido seis de los ocho que tiene la primera temporada, y todos están disponibles en HBO España.

'Killing Eve'

Las dos bestias que pelean por el oro son Sandra Oh, en su papel televisivo más importante desde que abandonase 'Anatomía de Grey', y Jodie Comer, una joven actriz de series británicas como 'Doctor Foster' o 'My Mad Fat Diary'. Oh interpreta a una detective frustrada que pasa sus días haciendo trabajos mecánicos y sin importancia hasta que se obsesiona por una asesina a sueldo (Comer). Lo que se desarrolla a partir del primer episodio es el típico juego del gato y el ratón, el poli y el caco, que hemos visto en muchas ocasiones (como en 'The Fall', en la que saltaban chispas entre Gillian Anderson y Jamie Dornan), pero con un giro muy simple y muy determinante: aquí las dos son mujeres, algo que marcará la creciente relación entre ambas.

El estilo de humor negro de Waller-Bridge termina de asentar el tono de 'Killing Eve', un caramelo de serie que engancha como las de antes, cuando veíamos la tele por placer y no porque se nos acumulaban los deberes con la única razón de que "tienes que ver esta, pero de verdad". Es entretenida, es ligera, es inteligente y sus episodios de 40 minutos se pasan volando, ahora que después de años pidiendo que las series españolas rebajen su duración Netflix está apostando cada vez más por el formato de una hora o más.

El thriller está compartiendo pantalla en HBO España con las segundas temporadas de 'Westworld' y 'The Handmaid's Tale', dos ficciones que tenían mucho que demostrar este año tras haberse erigido como fenómenos, la una solo por ser carísima, y la otra por tener una fuerte carga política. 'Killing Eve' no es especialmente cara, aunque se ha rodado en numerosas localizaciones por toda Europa, y su discurso político es mucho más sutil y contingente; pero eso no la hace peor o menos relevante.

'Killing Eve'

La gata y la ratona

Phoebe Waller-Bridge ya trató temas complejos y oscuros en 'Fleabag', una comedia brutísima sobre una millennial infiel, mentirosa, ladrona y con un grave caso de depresión sin diagnóstico (ni se le espera). Si ya había hecho humor con esa premisa, no ha sorprendido ver que Villanelle, la psicópata interpretada por una magnética Jodie Comer, es el personaje cómico de lo que llevamos de año. Con una apariencia de niña buena que está dispuesta a usar a su favor, Villanelle puede ponerse un vestido rosa ridículo para enfrentarse a la bronca de su jefe o asesinar a policías y empresarios mediante la fuerza bruta. Su hobby preferido es ver cómo los ojos de sus víctimas se apagan. Su obsesión es vestir a la última moda y tiene gustos muy caros, algo que echará en falta en Eve cuando descubra la existencia de esta detective que le sigue la pista.

La obsesión mutua, mezcla de fascinación, admiración, curiosidad y una necesidad de alimentar el ego propio, define una relación a distancia que guía 'Killing Eve', una serie que no tiene miedo a pisar el acelerador y quemar trama por el camino. No hay capítulo aburrido, ventajas del modelo británico que tiene menos episodios por temporada. El acercamiento paulatino entre Eve y Villanelle saca lo mejor de 'Killing Eve' y de sus dos protagonistas. Y la serie se atreve a llevar esta relación a lugares que no hemos visto antes en este tipo de historias, normalmente protagonizadas por hombres.

'Killing Eve'

BBC America renovó la serie por una segunda temporada antes de empezar a emitir la primera, así que tenemos asegurada la diversión durante un tiempo. Veremos qué pasa en la temporada de premios, aunque Oh y Comer competirán en las categorías más disputadas de los últimos años, las de las interpretaciones femeninas, en las que ya son habituales nombres como Susan Sarandon y Nicole Kidman.

Y detrás de todo se encuentra el droide L3-37. Phoebe Waller-Bridge participa en su primer blockbuster dando vida a un robot, pero los que hemos visto sus series sabemos que su lugar natural es en la mesa de guionistas. Quién sabe, quizá Kathleen Kennedy se decida pronto a darle poder creativo a una mujer por primera vez en 'Star Wars', y esa mujer sea Phoebe Waller-Bridge. Mientras tanto, nos quedamos con 'Killing Eve', menos galáctica, pero mucho más guerrera.