El cine sobre y para adolescentes es muy fácil de menospreciar por tratar problemas aparentemente frívolos y superficiales que muchos ya han dejado atrás. Sin embargo, de vez en cuando nos llega una película que aborda esta etapa vital con acierto, dirigiéndose a la audiencia juvenil con respeto y complicidad, y despertando la vena nostálgica de los adultos.
Aunque el celuloide se ha interesado en explorar la complicada figura del adolescente desde el Hollywood dorado ('Rebelde sin causa' es considerada una de las pioneras del género tal y como lo conocemos hoy en día), es en la década de los 70, y especialmente durante los 80, cuando el cine teen se consolida. Lo hace, cómo no, gracias a John Hughes, que sentó las bases del relato adolescente norteamericano con clásicos generacionales como 'Dieciséis velas' o 'El club de los cinco'.
Desde entonces, se puede detectar un mayor o menor grado de influencia de Hughes en casi todas las películas, y también series, sobre la adolescencia. Resulta curioso, pero cuando un título se acerca más al cine de Hughes, más posibilidades tiene de conquistar a la crítica y al público. Sin ir más lejos, lo vimos con la más reciente entrega del héroe arácnido de Marvel, 'Spider-Man: Homecoming', abierta y confesamente inspirada en la obra del director de 'Todo en un día'.

Todas las décadas nos han dejado películas teen que, de una manera u otra, han contribuido a definir una generación. En los 90 tuvimos '10 razones para odiarte', 'Fuera de onda', 'American Pie' o 'Bienvenidos a la casa de muñecas', por citar unas cuantas. La primera década del nuevo milenio nos dejó cintas de culto como 'Donnie Darko', 'Ghost World', 'Chicas malas' o 'Juno'. Pero en la década posterior, la que (querámoslo o no) está a punto de terminar, el cine adolescente está atravesando una etapa especialmente fértil y ecléctica que nos permite hablar de una nueva era dorada para el género.
Gracias a películas como 'Las ventajas de ser un marginado', 'Yo, él y Raquel', 'Al filo de los diecisiete', 'The Diary of a Teenage Girl' o la reciente y muy importante 'Con amor, Simon, el cine sobre el paso de la niñez a la adultez, conocido popularmente como coming-of-age, vive uno de sus mejores momentos.
También en otros países, y en televisión
El proceso de sofisticación y dignificación del género no ha tenido lugar únicamente en el cine estadounidense. Fuera de Hollywood también podemos encontrar títulos representativos del otro nuevo cine teen ('La clase', 'Persépolis', 'Submarine', '¡Ponme a todo, joder!'). Y por supuesto, la televisión mundial ha encontrado nuevas formas de retratar la vida en los institutos y los dolores del crecimiento con series como 'My Mad Fat Diary', 'The End of the F***ing World', 'Todo es una mierda', la catalana 'Merlí' o el fenómeno noruego 'Skam'.
Pero lo que nos ocupa hoy es el cine donde este género se origina y adopta su forma más reconocible e icónica, el de las taquillas en los pasillos y los bailes de fin de curso. Un cine local y culturalmente específico que se ha convertido en global y universal, y nos ha regalado estas 13 auténticas joyas de los 2010.