Seamos claros desde el principio: 'El fugitivo' es la mejor película en la que participó Harrison Ford durante toda la década de los noventa. Un thriller que te atrapa y no te suelta, que hace que 133 minutos parezcan un suspiro. De acuerdo, Tommy Lee Jones se llevó todos los aplausos, y un merecido Oscar a Mejor Actor de Reparto, pero la entrega y el compromiso que demuestra Ford a lo largo de toda la película sigue siendo todo un ejemplo de profesionalidad y talento.

Es cine comercial perfecto, de primerísimo nivel, capaz de atraparte con una contundencia a prueba de fuego, de entretenerte sin descanso, de hacerte olvidar el ruido externo y colocarte en medio de una trama narrada desde un vértigo perfectamente medido. Su dirección, tan elegante como contundente, y su guion de acero, que no fue nada fácil de perfilar, terminan de redondear una propuesta a la que cuesta mucho encontrarle un solo fallo. Cine que se devora con el corazón a mil pulsaciones por minuto.
Peliculón en toda regla
A lo largo de este especial, descubrimos diez curiosidades sorprendentes que marcaron los orígenes y el desarrollo de una película que, frente al paso del tiempo, se ha mantenido firme de una manera ejemplar. Uno no se cansa nunca de ver 'El fugitivo'. Así de simple, así de admirable.