Convertidos en dos de las estrellas del cine de terror de los ochenta, Freddy Krueger y Jason Voorhees se ganaron a pulso lo de trascender más allá del género hasta pasar a formar parte de la cultura pop de finales del siglo XX. Nacidos de la mente de Wes Craven y Sean S. Cunningham (realizadores que vieron sus carreras nacer en la década de los setenta, la revolucionaria era del terror moderno USA), los dos psychokillers cinematográficos formaron junto al Michael Myers de John Carpenter, la triada de villanos del slasher por antonomasia de la época.
Era 1980 cuando 'Viernes 13' se estrenaba en todo el mundo. En ella, un grupo de jóvenes eran liquidados uno a uno por una misteriosa figura en el campamento de Crystal Lake, revelándose como autora de los crímenes la Sra. Voorhees, la cual pretendía vengar la muerte de su hijo, Jason, quien años atrás se ahogó en el lago por descuido de unos monitores que en lugar de estar vigilando a los niños estaban practicando sexo. A modo de giro final (revelado como sueño) será cuando veamos como Jason emerge de su tumba acuática. Sería en 'Viernes 13, 2ª parte' cuando el implacable Voorhees continuaría el legado de su madre, el cual estuvo llevando a cabo a lo largo de nueve secuelas, siendo la última 'Jason X' en el 2001.
Por otro lado, en 1984 se estrenaba la primera 'Pesadilla en Elm Street', la cual nos presentaba a Krueger (Robert Englund en el papel más mítico de su carrera) como una especie de actualización de Hombre del Saco, quien volvía de entre los muertos a Springwood con el fin de acabar, a través de sus sueños, con los descendientes de quienes le quemaron vivo años atrás. El film tuvo seis continuaciones hasta 1994, cuando se estrenó 'La nueva pesadilla de Wes Craven'.

Cara a cara
Tras años de rumores, teorías e intentos de proyectos frustrados, en 2003 'Freddy contra Jason' por fin vio la luz, para gloria de los amantes del slasher y el género fantástico. Dirigida por Ronny Yu, quien en 1998 había dirigido 'La novia de Chucky', el regreso a las pantallas de otro de los iconos del terror ochentero, el film nos presentaba la alianza y posterior enfrentamiento entre Krueger y Voorhees, algo que se había venido gestando desde aquel mítico final de 'Viernes 13. Parte IX: Jason se va al infierno'.
La película, convertida en referente clave de crossover cinematográfico, nos presentaba a un Freddy Krueger en el Infierno, cuyo recuerdo en los jóvenes de Springwood ha sido borrado a través de potentes fármacos que anulan los sueños. Con la intención de ser recordado de nuevo y volver a sembrar el pánico, resucitará a Jason Voorhees, a quien engaña y envía a Elm Street para que inicie un nuevo baño de sangre, lo que hará que el nombre de Krueger vuelva a ser pronunciado por los habitantes del lugar y así volver a coger fuerza para regresar. Sin embargo, el asesino de la máscara de hockey no se conformará con ser un pelele en manos del portador de guante de cuchillas, iniciándose así una despiadada lucha de titanes que no dejará títere con cabeza.
En el presente especial, y teniéndola en cuenta como la pequeña joya del género sin pretensiones que es, recordamos los aspectos clave de su gestación y otros datos que giraron en torno a la creación de una película que hizo realidad los sueños de varias generaciones de los fanáticos de ambas sagas: la de ser testigos del enfrentamiento definitivo entre estos dos mitos del terror.