Michael Moore es uno de los cineastas más controvertidos, queridos, odiados y reivindicativos de la historia del cine. Desde 1989 ha dirigido una serie de documentales y programas de televisión en Estados Unidos en los que ha denunciado los excesos del capitalismo, de la idiosincrasia del país, el racismo, la homofobia, su fiebre por las armas y su sistema de salud, o la falta de él. Desde ese humor irreverente que de serio tiene mucho, se ha reído en la cara, literalmente, de los defectos y contradicciones del sistema económico y político de su país.

Dirigió al inicio de su carrera el que se convirtió en el documental más visto de la historia, 'Roger y yo', pero batió su propio récord en 2004 con 'Fahrenheit 9/11', película con la que se llevó la respetadísima Palma de Oro del festival de Cannes. El Oscar a mejor documental ya le había caído en las manos en 2002 con 'Bowling for Columbine', en el que analizaba la tenencia de armas en Estados Unidos tras la masacre en un instituto en Columbine, Colorado, dos años antes.
Amado por sus seguidores, clasificado de "provocador" por sus detractores, Michael Moore fue uno de los mayores dolores de cabeza del Presidente George W. Bush gracias a 'Fahrenheit 9/11', en la que cuestionaba la guerra de Irak y la lucha contra el terrorismo. Ahora estrena 'Fahrenheit 11/9', con la que, según ha dicho, intentará derribar la credibilidad que Donald Trump mantiene en sus seguidores.