Barbra Streisand no es sólo una inspiración como artista, sino también como feminista. Tanto sus entrevistas como sus aportaciones al cine como directora señalan claramente la dirección que sigue la actriz y cantante, y ella está determinada a seguir luchando hasta conseguir su propósito: ver a más mujeres dirigiendo películas. Cuando ella misma lo hizo con películas como 'Yentl' o 'El príncipe de las mareas', no tuvo el reconocimiento merecido, según ella, debido al machismo.

Durante una entrevista en el Tribeca Film Festival la artista explayó sus pensamientos acerca del sexismo en la industria del cine. Afirmó rotundamente que los hombres no son los únicos que no quieren ver a una mujer ganando el Oscar a la Mejor Película, ya que las mujeres también participan de este deleznable comportamiento debido a los celos y la competitividad fomentados por su situación, provocando que se vuelvan unas contra otras. Como punto de apoyo de este argumento, la actriz aseguró que las críticas escritas por mujeres fueron mucho más duras que las sus compañeros masculinos sobre su película 'Yentl': "Ninguna de las críticas hablaba sobre lo que la película intentaba de decir. No comentaban de lo que se trataba la película: la celebración de la mujer y de lo que puede llegar a ser". Ciertamente, 'Yentl', una película sobre una mujer que se hace pasar por hombre para poder estudiar derecho, y 'El príncipe de las mareas' , una película sobre un hombre atormentado que se enamora de su psiquiatra, fueron nominadas a cinco y siete Oscar respectivamente, pero en ninguno de los casos se consideró a Streisand como candidata a ganar el Oscar a mejor directora. Aunque Streisand afirma que tanto rechazo puede llegar a ser bueno para atraer la atención sobre el tema, reconoce que tanta discriminación llegó a afectarle drásticamente: "Me ha debido de hacer más daño del que pensaba, porque no quise dirigir durante años".
Por otro lado, la cineasta está convencida de que aún queda mucho por recorrer hasta conseguir que un mayor número de mujeres se anime a dirigir. Cuando Robert Rodriguez, reconocido cineasta de ascendencia mexicana, afirmó que Barbra Streisand había acabado con el techo de cristal (y que le había inspirado para sentarse detrás de las cámaras), ella negó en rotundo: "No hay suficientes mujeres dirigiendo ahora. Me encanta cuando veo el nombre de una mujer en una película, y quiero que sea genial".
Alzando la voz
Finalmente, Barba Streisand nos dejó con una gran frase para recordar: "Empecé a dirigir porque no podía ser escuchada". Esto vino en relación con las disputas con Sydney Pollack en 1973 durante el rodaje de 'Tal como éramos'. El incidente la alejó del mundo del espectáculo durante años: aseguró haberse sentido horrorizada cuando las escenas que explicaban por qué su relación en la pantalla con el personaje de Robert Redford se rompió, fueron desechadas del corte final. Así fue como decidió tomar su propio rumbo como cineasta.