Si ser actor es hablar de mímesis, el intérprete que hoy nos atañe debería ser posicionado el primero de la lista (con permiso del gran Daniel Day-Lewis). Famoso ya por sus dietas yo-yo, ha sido un superhéroe, un psicópata, un ex drogadicto y, ahora, se ha convertido en el mismísimo Dick Cheney.
Con una interpretación que ya le ha valido el Globo de Oro y la más que probable futura nominación al Oscar, Christian Bale estrena 'El vicio del poder', una película en la que se cuenta cómo el vicepresidente Cheney se convirtió en una de las personas más poderosas de los Estados Unidos durante el mandato de George W. Bush.

No es la primera vez que el actor se mete en la piel de un personaje histórico; de hecho, su última nominación al Oscar fue por dar vida a uno de los cuatro hombres que se percataron de la crisis antes de que tuviera lugar en 2008 y, el año próximo, dará vida al conductor Ken Miles en el biopic 'Ford v. Ferrari'.
El hombre de los mil cuerpos
Aunque los nutricionistas siempre estén a la gresca con él, Bale ha hecho del cambio físico su sello de identidad. Todo empezó con 'El maquinista', por la que perdió 28 kilos, para, seis meses después, engordar 45 para dar vida a Batman. Lo ha hecho varias veces más: aumentar, perder, aumentar, perder y volver aumentar, ya sea como un gordo barrigón o como el formidable Bruce Wayne.
En cualquier caso, más allá de su facilidad para cambiar su físico, Bale cuenta con uno de los talentos más espectaculares de su generación y, por ello, ha sido tan difícil seleccionar diez papeles de su carrera y posicionar uno como el mejor. ¿Cuál creéis que será?