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CRÍTICA

'Benediction': La melancolía por aquello que no volverá

Crítica de 'Benediction', dirigida y escrita por Terence Davies. Protagonizada por Jack Lowden y Peter Capaldi. Premio al mejor guion en el 69 Festival de San Sebastián, nominada a dos Premios BIFA.

Por Miguel Ángel Pizarro Más 8 de Julio 2022 | 09:59
Colaborador de eCartelera. Apasionado del cine y la cultura en general. Cine europeo y de animación, mi especialidad.

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'Benediction': La melancolía por aquello que no volverá

Cinco años después de realizar un cuidado retrato de la célebre poeta estadounidense Emily Dickinson en 'Historia de una pasión', Terence Davies vuelve a explorar los tormentas de otro poeta. Esta vez, el cineasta se adentra en la vida y obra del poeta británico Sigfried Sassoon en 'Benediction', premio al mejor guion en la 69ª edición del Festival de San Sebastián y que obtuvo dos nominaciones a los Premios BIFA, al mejor guion y al mejor vestuario, con Jack Lowden convertido en el reconocido autor.

Benediction

En cierta manera, 'Benediction', segundo biopic en la filmografía del realizador inglés, guarda un esquema, así como una atmósfera, muy similar a 'Historia de una pasión', en la que Davies abordaba la vida de Dickinson entremezclando escenas reales con otras oníricas y haciendo gala de un estilo elegante pero que transmite cierta sensación de amarga melancolía. Ese espíritu también está impregnado en el filme sobre Sassoon, en el que Davies hace un cuidado retrato de las consecuencias psicológicas que marcaron a un hombre de carácter pacifista cuyo antibelicismo, que le llevó a enfrentarse al mismo ejército por el defendió su patria en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, no impidió que terminase poseído por los fantasmas de sus compañeros caídos en batalla, lo que le llevó a entrar poco a poco en una espiral de vínculos sentimentales imposibles, sin mencionar su obsesión por lograr trascender y superar a la muerte de alguna forma.

Davies, quien también firma el guion, lleva la historia de Sassoon a su propia terreno. Devoto católico desde la más tierna infancia, el cineasta ha hablado abiertamente de cómo luchó contra su propia homosexualidad y sus largometrajes han tenido protagonistas encerrados en una cárcel mental, moral, sentimental o social, una constante en su filmografía que, en esta propuesta, parece ser la cobertura ideal para reflejar los tormentos de un artista consumido por sus propios demonios, que eligió una huida hacia delante que lo condenó a su propia soledad, como bien refleja un desenlace que provocó un cúmulo de sensaciones similares al de 'Retrato de una mujer en llamas' de Céline Sciamma, en la que también narró cómo las presiones sociales condenaron una relación imposible entre dos mujeres.

Benediction

En este relato de tormento, Davies evita las fórmulas convencionales del biopic, combinando las elipsis narrativas con secuencias que rinden tributo al poemario del autor, en las que se ven secuencias de la Primera Guerra Mundial, en las que el horror del conflicto bélico mostró hasta qué punto el ser humano es capaz de dejar a un lado su propia humanidad para enseñar su lado más salvaje y primitivo. En ese sentido, el cineasta homenajea a los caídos en batalla, a aquellos héroes anónimos que tuvieron que dar su vida por una patria y por unos gobernantes que son los dueños de las victorias que se lograron a costa de las vidas de millones de personas. "Los soldados son ciudadanos de la tierra gris de la muerte, la elaboración de dividendo de mañanas de tiempo", escribió Sassoon en su poema 'Muerte'.

Un nuevo triunfo cinematográfico de Davies

Mención, por supuesto, para su protagonista. Jack Lowden muestra tener esencia de galán trágico. Su interpretación es sólida, es increíble como con sus 32 años es capaz de transmitir el peso de los años y de cómo un Sassoon maduro claudicó a las convenciones de una sociedad hipócrita y en franca decadencia. El actor escocés se consagra con este filme, mostrando un cuidado por los detalles y una pesadumbre por la aflicción que lo muestran como un digno sucesor del estilo interpretativo de Colin Firth.

Benediction

El espíritu antibelicista queda reflejado en todo el filme, siendo uno de los principales tormentos de un varón que decidió negarse el derecho de ser feliz, como si así expiase las culpas de haber sobrevivido tanto a la Primera Guerra Mundial, en la que combatió, como en la Segunda, que fue la que desató de nuevo sus demonios. Con una estética que cada vez se acerca más al estilo David Lean, William Wyler o James Ivory. Davies se confirma como uno de los últimos cineastas capaz de traer con delicada belleza ese cine de época que va convirtiéndose en una especie de aldea gala en la industria actual.

'Benediction' sabe rendir tributo a Sassoon, confeccionada con exquisita y grácil elegancia, como si se tratase de un vals de otro tiempo, envuelto en una melancolía de la que es imposible no dejarse llevar. Un nuevo triunfo estético y cinematográfico de Davies, quien es uno de los pocos cineastas capaz de reflejar lo ambivalente de la hermosura de la pesadumbre.

Nota: 8

Lo mejor: La interpretación de Jack Lowden, su cuidado diseño de producción y esa atmósfera melancólica que se siente en cada escena.

Lo peor: Davies se toma demasiadas licencias en lo referente a la senectud de Sassoon, a pesar de que era más que conocido su divorcio tras el fin de la II Guerra Mundial y que vivió recluido en su propio ensimismamiento, algo que apenas se refleja en la cinta.

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