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CRÍTICA

'El salto': Más allá del retrato de los informativos

Crítica de 'El salto', dirigida por Benito Zambrano y escrita por Flora González Villanueva. Protagonizada por Moussa Sylla, Edith Martínez-Val, Eric Nantchouang y Nansi Nsue.

Por Miguel Ángel Pizarro Más 13 de Abril 2024 | 10:25
Colaborador de eCartelera. Apasionado del cine y la cultura en general. Cine europeo y de animación, mi especialidad.

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Imagen de 'El salto'
Imagen de 'El salto' (Filmax)

Tres años después de realizar la intimista 'Pan de limón con semillas de amapola', Benito Zambrano se atreve a cambiar de estilo y se adentra en el thriller, recuperando esa mirada social que tan bien plasmó en 'Solas'. Lo hace con 'El salto', presentada fuera de concurso en el 27ª edición del Festival de Málaga y con el que busca plasmar la cruda realidad de la inmigración ilegal a través de los ojos de los propios migrantes.

A diferencia de sus anteriores largometrajes, 'El salto' es un proyecto en el que el cineasta sevillano no ha estado involucrado en la escritura del guion, el cual está firmado por Flora González Villanueva. Se trata de un proyecto en el que el realizador entró cuando tanto la escritura del guion como buena parte de la producción y la financiación estaban resueltas. La impronta de Zambrano se ve en el deseo de denuncia social.

El salto

La denuncia social es palpable y muestra la situación de desesperación de su protagonista, Ibrahim, un hombre que se gana la vida en la construcción y que ha formado ya una familia en España, con su novia Mariama y con la bebé que ella está esperando. Una redada de la policía provoca que se descubra su situación irregular y sea expatriado a Mali. A pesar de ello, hará lo posible por regresar y reunirse con Mariama y la bebé que esperan.

Hay un punto interesante y a tener en cuenta, Zambrano no busca crear un relato de buenos y malos y busca mostrar una realidad y que sea el propio público el que analice la situación. Esto se ve en cómo el sistema español, a pesar de detenerle y de que la cinta denuncia que el único delito de Ibrahim es no tener los papeles en regla, tiene figuras que buscan, en lo posible, evitar que sea extraditado. Esto se refleja especialmente en la abogada que encarna Vicenta N'Dongo.

El salto

Ahora bien, la cinta también muestra que las buenas intenciones no son suficientes y que la expulsión del país es inevitable. Es cuando es extraditado y busca volver de nuevo a España. A pesar de las advertencias y de los consejos tanto de Mariama como de la gente que le apoya a la mujer, la cual demuestra una fuerza interior, de que espere, de que hay solución pero que esta no llegará hasta dentro de unos años: Ibrahim se atreve a intentar volver saltando la valla de Melilla.

Un film lleno de buenas intenciones pero lejos de 'Dheepan' o 'Yo capitán'

Es aquí donde la cinta se torna thriller social y toma un tono oscuro que bien puede evocar al que mostró Jacques Audiard en 'Dheepan' o, más recientemente, el que Matteo Garrone plasmaba en la magnífica 'Yo capitán'. Ahora bien, Zambrano se queda corto tanto en la épica como en la construcción de personajes. El perfil de Ibrahim está bien construido y defendido por el actor Moussa Sylla. Sin embargo, se queda corto en el perfil de los otros dos migrantes que le acompañan en esta aventura: Ousman y Aminata.

El salto

El primero, interpretado por Éric Nantchouang, también busca volver a España, vista como una especie de tierra deseada. Sin embargo, sus motivaciones son apenas descritas en alguna frase suelta. Algo similar pasa con Aminata, encarnada por Edith Martínez-Val. Precisamente, el personaje de Aminata, quien huye de su familia después de que quisiese casarla por la fuerza y que le fueran mutilados sus genitales al ser víctima de una ablación, daba para mucho más.

'El salto' es descriptiva en ir más allá de lo que se ve en los informativos. Sin embargo, le falta esa profundidad que sí estuvieron presentes tanto en la propuesta de Audiard como en la de Garrone (plasmando dos realidades diferentes sobre la inmigración). En cierta manera, deja en evidencia que las buenas intenciones y la denuncia social necesitan también ficciones sólidas en las que tan el mensaje como la historia de denuncia deben ser directos.

6
Lo mejor: Su denuncia social y que busque mostrar más allá de lo que se ve en los informativos.
Lo peor: Más allá de su protagonista, realmente le falta profundidad en el resto de historias, especialmente en la de Aminata.