Hoy llega a nuestras pantallas lo último de animación adulta gestado en nuestro país (en coproducción con Polonia). Raúl de la Fuente y Damian Nenow dirigen 'Un día más con vida', cinta que mezcla animación con acción real, ficcionando hechos reales y haciendo también uso del documental para hablarnos de la experiencia de Ryszard Kapuscinski, el corresponsal de Polonia en África, durante el conflicto armado en Angola entre los 60 y 70, centrándose en los eventos previos a la liberación oficial del país en el año 75.
La película reflexiona sobre el papel del periodismo durante un momento tan convulso y sangriento como una guerra civil, en el que la información y el guardián de esos secretos puede ser clave para cambiar no sólo la historia sino la vida de miles de personas. Un relato humanitario y pacifista que se plantea el rol de los informadores ante conflictos internacionales.

'Un día más con vida' nos presenta la historia real de este periodista, quien plasmó su historia en un libro homónimo, no sólo a través de la reimaginación de los hechos gracias al poder de la animación (planteamiento que recuerda en cierta manera al de la cinta 'Vals con Bashir', película de animación israelí sobre la guerra del Libano), sino con testimonios reales de algunas de las personas que coincidieron con Kapuscinski en ese momento. Gracias a ellos ponemos cara a una historia verdadera y dolorosa: los testigos de una guerra civil descarnada y muy reciente, los nombres trascendentes (como el de la mítica Carlota o el líder Farrusco) y los bandos que se dieron en ella.
"Confuçao"
A través de nuestro protagonista, sus reflexiones (como por ejemplo sobre la integridad y el papel del periodismo) y su ímpetu, conocemos un poco más sobre un episodio de nuestra historia reciente internacional. Angola, colonia portuguesa que luchaba por independizarse del yugo luso, es rica en diamantes y petróleo, y aprovechando su guerra civil, se convirtió en escenario de la Guerra Fría para ver quién se hacía con el control del territorio. La historia se posiciona en el bando soviético (quienes luchaban por la liberación del pueblo y su aotogobierno), en contraposición al bando americano (la CIA contaba con verdaderos mercenarios y grupos paramilitares sin moral que acababan con pueblos enteros para hacerse ellos con el poder).

'Un día más con vida', como Kapuscinski, se pone del lado de los desfavorecidos, y se adentra en flashbacks y en algunos momentos oníricos para contarlos de manera más implícita que textual ciertas sensaciones de su protagonista, aunque estos momentos se sienten escasos y la puesta en escena del resto de la historia resulta demasiado convencional, llegando al final del film con una historia bien contada pero con falta de más matices, giros o detalles que la enriquezcan, sabiendo su desenlace a poco.
"Las guerras se hacen con sangre" nos repite en varias ocasiones el protagonista, pero también lo hace la película de manera explícita e implícita. Su relato nos muestra qué es la guerra desde dentro, la confusión y el dolor que produce un conflicto en el sitio que amas y las consecuencias para las miles de vidas afectadas ya sea por tener que huir como refugiados, por intentar luchar por lo que crees o simplemente sobrevivir en el día a día.
Nota: 6
Lo mejor: Se agradece conocer y ver un discurso sobre el conflicto humano internacional que ocurrió en Angola, contado de manera amena.
Lo peor: Para ser una película de animación la puesta en escena es generalmente convencional y el guion sabe a poco.