Tras un debut un tanto irregular, George Lucas consiguió realizar con su segunda película, 'American Graffiti' (1973), una obra que marcaría un antes y un después en el cine juvenil americano: ambientada en su localidad natal (Modesto, California) el último día de verano de 1962, el film retrataba las diferentes personalidades, sueños, metas, dudas y conflictos de un grupo de chicos y chicas que pronto deberían abandonar sus vaivenes de adolescencia, sus salidas nocturnas y sus carreras de coches para emprender el largo camino de los adultos.

Con un reparto de jovencísimos intérpretes que con el tiempo se convertirían en las nuevas estrellas del firmamento de Hollywood, y con un presupuesto raquítico casi mendigado a la Universal (donde el apoyo de Francis Ford Coppola al proyecto fue fundamental), Lucas logró un fresco agridulce en la que toda una generación, que había vivido los divertidos y nostálgicos años del pre-Vietnam, se vio reflejada.
La cinta, que fue todo un éxito del momento, tardó casi un año en llegar a España. Recordamos algunas de las curiosidades que quizá no conocías sobre 'American Graffiti':