Parece mentira que quepa tanto en tan poco y no es por el metro sesenta en el que se prolonga Anna Castillo, sino por su cortísima edad y su enorme éxito. La joven actriz catalana cumple 26 años y acumula innumerables logros profesionales que celebrar. Empezó a hacerse hueco en 2013 cuando encarnaba a la inocente Dorita en la telenovela 'Amar es para siempre'. A partir de ahí, Castillo se despojó de ingenuidad y recelo para salir del cascarón demasiado pronto, pero en el momento idóneo. Su desparpajo, su simpatía, la frescura desbordante que irradia con sus ojos grandes, la han convertido en una de las actrices más queridas y versátiles de la ficción española. Desde la revolucionaria Alma de 'El olivo', a la tímida y retraída Leonor de 'Viaje al cuarto de una madre', Castillo se transforma y da credibilidad a cada personaje que encarna.

Forma parte de la estela de los Javis, que la catapultaron al estrellato con el musical de 'La llamada' y la llevaron más tarde a la gran pantalla para que se metiera en cuerpo y alma en la piel de Susana Romero. Afirma la actriz que el personaje de Susana se ha convertido en un referente para muchos jóvenes. Y es que Susana destilaba libertad y pasión de principio a fin. Las ganas de devorar la vida de un bocado, de despojarse de complejos, de no tener prejuicios y amar por encima de todo, de anteponer la amistad a cualquier situación y de bailar y cantar como si siempre tuviésemos dieciséis años, describen muy bien a Susana pero también a Anna. Quizás no es Susana el nuevo ídolo adolescente que canta "Lo hacemos y ya vemos" en un minúsculo traje plateado, sino la propia sinceridad en la mirada de Anna, que tiene la capacidad de lanzar su mensaje directo a las entrañas.
Se enfrentó a la maldición de las actrices que ganan el Goya a Mejor Actriz Revelación y la venció sin bajar la mirada. Se negó a quedarse rezagada, pero es que tampoco le ha dado tiempo a hacerlo. Castillo trabaja, disfruta y agradece a cada segundo todo lo que le está pasando con esa naturalidad innata que a veces cuesta tanto sacar al exterior. A lo mejor esa imagen tan mundana también tiene que ver con su manera de mostrarse en redes sociales. Su cercanía y su falta de pudor hacen que se entremezcle en la multitud haciendo sentir a sus seguidores parte de su día a día. Pero no solo por redes es complicado perderla de vista, tampoco da un respiro para que lo hagamos en las pantallas. Está en el prime time de Televisión Española con la serie 'Estoy vivo' y rueda ahora 'Adú', la nueva película de Salvador Calvo. También será protagonista en la nueva producción de Movistar+, 'La línea invisible', con Mariano Barroso a la cabeza. Anna Castillo cumple 26 años con una pila enorme de proyectos pendientes y con un futuro que reluce -como ella- con fuerza y sin demasiado control.