El inventor de 'Eduardo Manostijeras', la figura paterna de un Drácula olvidado en 'Ed Wood', la venganza por la pérdida de unos padres en 'Batman' y su secuela... El cine de Tim Burton, como todos los buenos cuentos, está repleto de presencias familiares claves para la historia, esenciales para que todo el armazón narrativo tenga una razón de ser, para que la fascinación visual no termine arrasando con todo, algo que ha ocurrido demasiado en la última etapa de un cineasta único.

Pero pocas películas, no ya de su carrera, sino de la historia del cine, han conseguido transmitir de una manera tan pura, hermosa y brillante la relación entre un padre y un hijo como 'Big Fish'. Una figura paterna convertida en historias increíbles, fascinación convertida en hastío, pérdida convertida en redención, ausencia convertida en comprensión, abrazo y, claro, lágrimas.
Una de las grandes obras maestras, de eso hablamos, firmada por Burton es una de esas películas que, si tienes la oportunidad de ver junto a tu padre, alcanzan otra dimensión. Su auténtica dimensión. Una inolvidable experiencia. Una maravilla cinematográfica.
Tim Burton regresa a los cines con 'Dumbo', el remake (que más que remake, es secuela) del clásico animado de Disney, en la que vuelve a trabajar con Danny DeVito. Desde el 29 de marzo podrás ver un elefante volar en la gran pantalla otra vez.