De acuerdo, 'Pesadilla antes de Navidad' está dirigida por un Henry Selick en permanente estado de inspiración, todo el mérito en ese sentido, pero es innegable que el alma, corazón y esencia de la película corresponde, en un cien por cien, a Tim Burton. Mejor dicho, a la mejor versión posible de Tim Burton.

Convertida con el paso del tiempo en uno de los clásicos del catálogo del cineasta, el cuento más tétrico y original jamás escrito sobre la Navidad continúa siendo una experiencia cinematográfica repleta de recompensas para millones de espectadores que siguen cayendo en las redes Jack Skellington, uno de los personajes más inolvidables jamás creados con la técnica del stop-motion. Hablamos de un clásico, un respeto.
Con una banda sonora repleta de canciones asombrosas, un repertorio de personajes memorables sin fin, un sentido de la aventura incontestable, dosis extra de ternura y encanto, un sentido del humor tan macabro como hilarante y, sobre todo, una poesía cinematográfica de apabullante belleza, 'Pesadilla antes de Navidad' sigue resultando una experiencia repleta de recompensas. Una obra maestra anclada en la memoria de varias generaciones. Y las que están por venir.