Sin duda, las películas familiares suelen ser las que más nostalgia y cariño logran del público, gracias a una generación de espectadores que vivieron su infancia o adolescencia con títulos que han logrado hacerse un hueco en sus corazones. Entre esas películas, 'Ponte en mi lugar' tiene, valga la redundancia, un lugar especial.

Estrenada en 2003 y dirigida por Mark Waters, 'Ponte en mi lugar' fue una auténtica sorpresa en taquilla. Producida y distribuida por Disney, la película narra cómo la doctora Tess Coleman y su hija adolescente de 16 años, Anna, no tienen una buena relación. Completamente opuestas, tras una fuerte discusión, después de haber comido en un restaurante chino en el que las dos recibieron unas misteriosas galletas de la Fortuna, las dos intercambian sus cuerpos. De la noche a la mañana, Tess se ha convertido en Anna y viceversa. Ahora las dos tendrán que entenderse si quieren solucionar el gran problema en el que se han metido y averiguar cómo volver a recuperar sus respectivos cuerpos.
Una comedia familiar que marcó a una generación
Protagonizada por Jamie Lee Curtis y Lindsay Lohan, 'Ponte en mi lugar' se convirtió en una de las películas para adolescentes míticas de inicios de los 2000, en una época en la que Disney estrenó varios de sus éxitos para adolescentes en el cine como 'Lizzie Superstar', 'Quiero ser superfamosa', 'Princesa por sorpresa' o la tercera película de 'High School Musical'. Sin embargo, de entre todas ellas, 'Ponte en mi lugar' logró destacar fuera incluso del circuito del cine familiar.
Por ello, es momento de traer varias curiosidades de la mítica 'Ponte en mi lugar'.