El actor es aquel que da vida a un personaje, le aporta realidad a la ficción, pone cara al protagonista, a un secundario, a un papel en sí. Todo el mundo se fija en los actores que interpretan a los personajes principales, pero existen muchos más, aquellos que dan vida al eterno secundario pero que resulta esencial, puesto que si no estuviesen la cinta carecería de sentido. Es el caso de Noah Emmerich.
Piel blanca como la nieve y cabello tan rubio que parece de oro, Noah Nicholas Emmerich nació el 27 de febrero de 1967 en Nueva York, en el seno de una familia judía. Su madre era pianista y su padre era galerista y marchante de arte, tenía su propia galería en la ciudad alemana de Frankfurt. Su pasión por la actuación le vino desde niño. Cuando era joven, estudió la técnica Meisner bajo la batuta de Ron Stetston, director y actor que es, actualmente, uno de los miembros de honor del prestigioso conservatorio Neighborhood Playhouse School of the Theatre, en Nueva York.

Un secundario de lujo
Su primera oportunidad vino con la comedia 'Beautiful Girls', aquella película en la que se dieron a conocer actores como Natalie Portman o Mira Sorvino, además de tener a Timothy Hutton como protagonista. Ya desde ese momento, Emmerich se convertiría en un actor de personajes secundarios entre entrañables canallas hasta villanos déspotas. Su confirmación para este tipo de papeles vino cuando en 1998 se convirtió en el mejor amigo de Jim Carrey en 'El show de Truman'.
Desde entonces, Noah Emmerich ha estado en varios largometrajes y series de televisión, un actor al que todo el mundo ha visto, aunque sea una vez. Estos son los papeles por los que Noah Emmerich puede sonarte.