Hay películas que transmiten con contundencia la sensación de que todas y cada una de las personas que están participando en ella se lo están pasando realmente en grande y, sin lugar a dudas, 'Bienvenidos a Zombieland' es una de ellas. A lo largo de sus poco menos de 90 minutos, los cuales pasan en un auténtico suspiro, esta comedia sangrienta, hilarante, tierna y entretenidísima, no se permite ni un segundo de respiro. Todo en ella es celebración, desde el género al que están rindiendo un apasionante homenaje hasta la más secundaria de las interpretaciones.
El debut en el largometraje de un Ruben Fleischer que, a día de hoy, todavía no ha firmado una película a la misma altura, recordemos que hablamos del tipo detrás de desastres artísticos como '30 minutos o menos', 'Gangster Squad' o 'Venom', no ha perdido ni un ápice de su contagiosa energía desde su estreno hace una década. Los gags siguen funcionando, los personajes siguen siendo maravillosos y cada uno de los riesgos que toma se solventan con un triunfo.

Liderada por unos Jesse Eisenberg, Woody Harrelson, Emma Stone y Abigail Breslin que son pura química, 'Bienvenidos a Zombieland' funciona, principalmente, porque trata con cariño a sus protagonistas, es consciente de la historia que está contando, el contexto en el que la está contando y la forma en la que quiere contarla. Es un artefacto de entretenimiento casi perfecto desde la sencillez, la humildad y una espléndida combinación entre la refrescante forma y el sensible fondo. Lo que viene siendo, en definitiva, una joya. De culto, sí, pero joya.