Existen películas que, ya desde su primer encuentro, sabes que te dejarán un impacto a prueba de calendarios. Y 'Ciudad de Dios', sin duda alguna, es una de ellas. Poco importa que la vieras en el momento de su estreno, el lejano 2022, unos años después o ayer mismo, la película dirigida por Fernando Meirelles y Kátia Lund resulta siempre una experiencia inolvidable.

Las razones son muchas y variadas, pero resultaría imposible, y hasta cierto punto injusto, hablar de los elementos más destacados de esta obra maestra, de eso se trata, sin citar la impresionante labor de su reparto, su trepidante ritmo, su dirección maestra o esa atmósfera tan particular que te atrapa del primer minuto al último. Hablamos, en definitiva, de una de esas películas en las que todo, absolutamente todo, funciona al nivel mismo de la perfección.

Sucede además que, varias décadas después de su llegada a los cines de todo el mundo, 'Ciudad de Dios' no ha perdido ni una pizca de su capacidad para mantener hipnotizado frente a la pantalla, enganchado a sus personajes y sus correspondientes historias, temblando con sus golpes de violencia y fascinado ante la incalculable cantidad de cine que corre por sus venas. Un clásico contemporáneo. Una película esencial.