Vista hoy, más de setenta décadas después de su estreno, 'El salario del miedo' sigue siendo una de las experiencias cinematográficas más potentes, emocionantes, vertiginosas, asfixiantes e increíbles que ha dado la historia del séptimo arte. Puede sonar algo exagerado, pero no hay más que regresar a ella, o descubrirla, para reafirmarse en ello.

Basada en la magnífica novela de Georges Arnaud, la cinta dirigida por el maestro H.G. Clouzot, cineasta absolutamente esencial, y protagonizada por un reparto magnífico en el que destaca la asombrosa interpretación de Yves Montand, otro gigante, 'El salario del miedo' es cine en permanente movimiento, tanto interno como externo, que sacude, empuja, abrasa e impacta sin descanso. Una obra maestra absoluta a la que el paso del tiempo no ha hecho más que sumar prestigio y admiración.

Ganadora del Oso de Oro en el Festival de Berlín, la Palma de Oro en Cannes y el Bafta a mejor película, incontestables y prestigiosos triunfos, esta monumental propuesta resuena con el eco inconfundible de los monumentos que logran, entre otras cosas, que uno se (re)enamore del cine. En el terreno de lo imprescindible sigue brillando, en definitiva, 'El salario del miedo'.