Partiendo de la base de que ninguna de las películas basadas en el universo de Harry Potter consiguieron estar a la altura de sus respectivos materiales literarios originales, algo que, por otro lado, era sumamente difícil, sería estúpido negar la calidad de todas y cada una de ellas. Incluso las entregas menores, 'Harry Potter y la cámara de los secretos' o una especialmente dolorosa 'Harry Potter y el misterio del príncipe', cada nueva propuesta cinematográfica con Harry, Ron, Hermione y compañía a la cabeza conseguía entregar un producto profundamente respetuoso y apasionante a todos los fans de la obra de J.K. Rowling. Y la quinta entrega, 'Harry Potter y la Orden del Fénix', no fue ninguna excepción.
Considerado uno de los libros más irregulares de la saga, 'Harry Potter y la Orden del Fénix' contaba una historia que iba claramente de menos a más. Después de que las primeras páginas lucharan por encontrar sin demasiado éxito el ritmo vibrante e hipnótico que había marcado las dos entregas previas, 'Harry Potter y el prisionero de Azkaban' y 'Harry Potter y el cáliz de fuego', el libro explotaba por completo en un tramo final deslumbrante, repleto de acción, entretenimiento, oscuridad y dramatismo. Algo que, en su salto a la gran pantalla, ocurría con mucha más facilidad, anulando relleno y centrando toda su energía en la aventura mágica más potente. No diremos que la película era mejor que el libro, pero desde luego no se quedó muy lejos.

Por eso, resulta especialmente interesante analizar algunas de las curiosidades y anécdotas de una entrega criticada en su momento tanto a nivel literario como cinematográfico pero que, con el paso del tiempo, ha ido sumando adeptos. Evidentemente, en comparación con otros capítulos de este universo fascinante e inolvidable, 'Harry Potter y la Orden del Fénix' queda por debajo, pero es que hablamos de un nivel absolutamente milagroso. Aquí, en definitiva, hemos venido a reivindicar otra pieza del puzzle Potter. Porque seguimos enganchados por completo a él.