Aunque parezca mentira, Luke Evans lleva menos de una década presente en la industria de Hollywood. Sin embargo, en este corto espacio de tiempo, el actor galés ha sido capaz de aparecer en un buen puñado de superproducciones, series de cierto prestigio y pequeñas películas independientes que merecen una justa reivindicación. Digamos que, observando con atención su currículum, queda claro que no se ha otorgado demasiado tiempo para el descanso.

Un ritmo profesional realmente frenético que ha posibilitado que le veamos en propuestas tan dispares y estimulantes como las tres últimas entregas de 'Fast & Furious'; 'El Hobbit: La desolación de Smaug' y 'El Hobbit: La batalla de los cinco ejércitos'; 'La Bella y la Bestia'; 'High Rise'; la reciente 'El sótano de Ma' o dos series en las que encontramos sus mejores interpretaciones hasta la fecha: 'El alienista' y, sobre todo, 'Asalto al tren de Glasgow'. Lástima que su gran intento de triunfar como protagonista absoluto con 'Drácula: La leyenda jamás contada' terminara en un naufragio total y merecido.
Y es que, aunque su indiscutible presencia en pantalla parezca señalar lo contrario, lo cierto es que estamos ante uno de esos actores que destaca con mayor intensidad cuando juega un papel más secundario, otorgando cierto peso y oscuridad dramática a las historias desde un segundo plano. Ahí es donde, hasta la fecha, mejores resultados ha obtenido un intérprete que, en cualquier caso, no parece tener la intención de disminuir su frenético ritmo de trabajo. No hay tiempo que perder para Luke Evans.