Estamos ante la que es, para muchos, la última gran obra maestra firmada por Steven Spielberg. Y más allá de la justa reivindicación de sus propuestas posteriores, la inmensa mayoría de ellas excelentes, es cierto que el nivel de 'Munich' es, sencillamente, el de una obra maestra, un auténtico clásico contemporáneo. Tiene sus errores, con aquella incomprensible y anticlimática escena de sexo a la cabeza, pero la balanza cae de manera rotunda a favor de lo excelso en esta demostración de talento absoluto que, partiendo del conflicto árabe-israelí, entrega algunos de los momentos de intriga y tensión más memorables del cine reciente.

Todo en ella está perfectamente planteado, desarrollado y finalizado, consiguiendo sacar oro de cada uno de sus inolvidables personajes y construyendo un relato de auténtico terror y suspense que se queda para siempre en la memoria. En definitiva, 'Munich' es una de las mejores películas de la carrera de Steven Spielberg. Y eso es decir tanto, tantísimo, que no hace falta apuntar nada más.
A los pies del genio
A continuación, repasamos diez curiosidades relacionadas tanto con el origen del proyecto como con su desarrollo, ofreciendo una mirada amplia y detallada de la enésima obra maestra de un genio. Steven Spielberg a ras de sangre y acera, saltando de Hitchcock a Pakula, ofreciendo una lección cinematográfica de primer nivel. Nunca es tarde para (re)descubrir 'Munich'.