Solamente por la química explosiva entre un Sean Connery que se estrenaba a lo grande como 007, una Ursula Andress capaz de hipnotizar al público con una simple mirada y un villano absolutamente memorable, 'Agente 007 contra el Dr. No' ya tiene justificada su ubicación entre lo mejor de la saga protagonizada por el espía más famoso de la historia del cine.
Pero es que, además, nos encontramos ante una película que funciona a la perfección en su condición de entrada a un universo cinematográfico nuevo, elegante, sofisticado, desprejuiciado y trepidante. Y es que, aunque el peso de las décadas se nota, es lo que tienen los inevitables calendarios, pero seguimos hablando de una propuesta repleta de encanto, diversión y sentido del espectáculo.

Un maravilloso punto de partida que se disfruta sin reservas, manteniendo intactas sus principales virtudes, desde una puesta en escena dinámica y elegante hasta una acción perfectamente medida, pasando por un humor, estilo y ritmo narrativo dignos de mención. Además de por seguir un orden cronológico, 'Agente 007 contra el Dr. No' es una manera perfecta para entrar en el mundo Bond.