La reacción automática siempre, sin excepción, es negativa. Cuando se anuncia el remake de una película, casi podríamos decir que no importa cual sea la escogida, la sensación se aproxima con paso firme hacia la pereza, la desazón, la incomprensión y, en los casos más pesados, la queja a grito pelado. Especialmente, ni una sorpresa aquí, en el terreno de las redes sociales.
Sin embargo, convendría esperar siempre a ver el resultado final antes de empezar a lanzar piedras con contundencia y pedir explicaciones al equipo responsable, ya que no han sido pocas las ocasiones en las que las revisiones han terminado estando más que a la altura. ¿Superar al material original? Eso ya es otra cuestión mucho más compleja y de difícil respuesta.

Centrando la mirada exclusivamente en el siglo XXI en el que nos situamos, estos diez remakes consiguieron aportar cosas distintas, interesantes y disfrutables a sus icónicos puntos de partida, consiguiendo así ser un conjunto de maravillosas raras avis.