Nombre ilustre dentro de una generación de cineastas que han aportado una mirada tremendamente especial y valiosa al cine estadounidense durante las últimas décadas, Sean Baker representa un modelo de guionista y director capaz de extraer belleza y emoción de los rincones más sencillos y cotidianos. La práctica totalidad de su cine, incluso sus trabajos en el mundo del cortometraje, desprende un encanto y una belleza que atrapa sin remedio ni excesos, cautivando desde lo mínimo y lo cercano.
De esta forma, el guionista y director ha ido creciendo película a película hasta alcanzar una última etapa de inspiración desbordante con la que, gracias especialmente a su última pieza, la maravillosa 'Anora', parece estar cerca de conectar también a lo grande con el público. Y todo ello, aquí está la mejor de las noticias, sin perder ni una pizca de su filosofía, coherencia y evolución artística.
En definitiva, hablamos de un talento esencial dentro del actual Hollywood, uno de esos autores con mayúsculas que, lejos de buscar inventar algo nuevo, enfocan su ambición en contar buenas historias, presentar buenos personajes y ofrecer experiencias emocionales de primer nivel. Teniendo en cuenta que el futuro tiene siempre la forma de un signo de interrogación, quedémonos con el radiante presente de Sean Baker.