Corrían los años noventa cuando Francis Ford Coppola, Neil Jordan y Quentin Tarantino revivieron a los vampiros, aunque, por su naturaleza, estos nunca hubieran muerto. Cada uno desempolvó diferentes acercamientos a estos imperecederos seres que tanto atraen al público. Por su lado, Jordan se encargó de llevar a la gran pantalla la primera novela de las 'Crónicas vampíricas' de Anne Rice, 'Entrevista con el vampiro'.

La propia escritora firmó el guion de la adaptación -con una gran cantidad de modificaciones realizadas por Jordan-, que contó con un estelar reparto, encabezado por Tom Cruise, Brad Pitt y Antonio Banderas. Cruise era Lestat y Pitt, Louis. Tras su estreno a finales de 1994, la película obtendría dos nominaciones a los premios Oscar y buenos datos en taquilla. Por lo que el relato de más de dos siglos de estos vampiros no enamoró únicamente al hombre que tan atentamente escuchaba a Pitt a lo largo de la cinta.
En breve nos encontraremos con una nueva adaptación de estos libros, ya que, tras recuperar los derechos, Rice se ha puesto manos a la obra para desarrollar una serie de televisión a modo de franquicia. Pero antes de que eso suceda, queremos recordar las anécdotas más inusuales que tuvieron lugar durante el rodaje de la película, que no fue la mejor experiencia de unos cuantos de sus protagonistas: