En 2025 dijimos adiós a algunos de los rostros más emblemáticos de la industria del cine y este primer tramo de 2026 ha traído consigo más pérdidas notables. Como todos los años, la ceremonia de los Oscar ha reservado un espacio de su programación para rendir tributo a los profesionales del sector que ya no están. Dado el volumen de fallecimientos, la Academia ha ampliado el metraje y hecho algunos cambios en el formato del 'In Memoriam', lo que ha desembocado en alguna que otra controversia.
Lo más comentado ha sido la ausencia de figuras como James Van Der Beek o Eric Dane. A pesar de que sus trayectorias están fundamentalmente marcadas por sus trabajos en televisión, los espectadores han encontrado extraño que la organización ni siquiera los incluyera en la sucesión clásica de nombres y fotografías que caracteriza a este segmento durante la retransmisión de la gala. Como ellos, Brigitte Bardot , George Wendt, Julian McMahon, James Ransone, Danielle Spencer, Loretta Swit, Demond Wilson y Malcolm-Jamal Warner.
Más allá de estas faltas, la sección también ha vuelto a abrir el debate habitual sobre los criterios que sigue la Academia al componer el montaje del 'In Memoriam'. Cada año, la selección de nombres y el tiempo que ocupa cada uno de los homenajeados en pantalla genera comparaciones inevitables entre los que reciben un reconocimiento más destacado y quienes pasan apenas un segundo en pantalla o incluso comparten plano con otras celebridades.
Esta diferencia de visibilidad, aunque en parte responde a las limitaciones de tiempo de la retransmisión televisiva, establece una especie de jerarquía implícita dentro del propio homenaje. Para muchos espectadores, estas decisiones reflejan desigualdades en el reconocimiento dentro de la industria: incluso en un momento dedicado al recuerdo, el reconocimiento mediático continúa dictaminando quién debe tener más o menos espacio en pantalla. De esta manera, el 'In Memoriam' pone de manifiesto dinámicas de prestigio y visibilidad que han marcado históricamente el mundo del cine y que continúan estando vigentes.
Los homenajes más extensos
Entre los tributos más extensos de la noche estuvieron los dedicados a Diane Keaton, Robert Redford y Rob Reiner, tres nombres profundamente ligados a distintas etapas de la historia de Hollywood y cuya huella en el cine ha sido ampliamente reconocida por la Academia.
Redford recibió un homenaje que consistió en una aparición sorpresa de Barbra Streisand quien cantó parte de 'The Way We Were', la canción de la película que protagonizaron juntos, mientras se proyectaban imágenes de su carrera. Keaton fue honrada con un montaje individualizado presentado por Rachel McAdams, y Reiner también tuvo un bloque propio.
Para muchos, priorizar a profesionales consagrados de la industria sobre otras figuras televisivas aleja al 'In Memoriam' del tributo colectivo. En este aspecto, la conversación en torno a las elecciones editoriales de montaje ha puesto el foco en la Academia y en la capacidad que tiene, como entidad, de construir una jerarquía simbólica al decidir quién y cómo forma parte del relato televisado.