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Escenas repugnantes para empezar la dieta con ganas

Tomás Berrio Sábado 19 octubre 2019

El otoño ha llegado con toda su fuerza y con él se terminan las buenas intenciones. Las tablas de comidas que pretendías seguir están ahora al fondo del armario, junto a unas deportivas que te has puesto dos veces (y una fue para bajar al súper). No te preocupes: recuerda que los tropiezos, como borrar la app de Glovo o las agujetas, también son parte del camino. Pero nunca es tarde para empezar. Y esta vez tendrás algo que no tenías: esta lista. Aquí tienes una recopilación de escenas con las que el cine ha querido echarnos una mano con eso de evitar las tentaciones culinarias. Sentaos y dejad que la magia subliminal del cine cambie vuestra forma de ver la comida.

'La naranja mecánica'

Escenas repugnantes para empezar bien la dieta

1 'Arrástrame al infierno'

Empezamos por el principio del mal: los dulces. Así es, hijos míos. El demonio adopta muchas y almibaradas formas. Formas cubiertas de chocolate, formas azucaradas y formas rellenas de frutos secos. ¡Pero no debéis dejar que os engañe, hijos míos! Aprended de Sam Raimi. Este experto en el horror sabe que no hay nada más diabólico que una tarta a traición al final de una cena. El cerebro humano no puede soportar algo así sin caer en el delirio. Por eso puso a la protagonista de 'Arrástrame al infierno' justo en esa situación. Esperamos que, igual que ella, rechacéis al Maligno tenedor en mano.

2 'Tu madre se ha comido a mi perro'

Si los dulces son el primer enemigo de la dieta, el segundo es tu madre. Sabemos que te quiere mucho, pero lo más seguro es que no entienda ni comparta tu deseo de alimentarte a base de lechuga, "que pareces un caracol". No preocuparse. Traemos el remedio definitivo para luchar contra tu santa madre y sus tuppers llenos de croquetas "que las pones en el microondas y ya, que no hay ni que freír". La escena de las natillas de 'Tu madre se ha comido a mi perro' ayudará a tu cerebro a entender que cuando te sientas con tu madre a la mesa solo pueden pasar cosas malas. Eso sí, aunque no comas con ella llámala por teléfono y cuéntale lo que has hecho hoy en el gimnasio, que seguro que se alegra. Ella solo quiere verte bien. Bien redondo.

3 'Hannibal'

Para aguantar firmes los envites de la comida mala necesitas un lugar seguro. Un espacio en tu cabeza en el que te refugies cuando veas una pizzería acechándote a la hora de cenar o cuando el olor de la sección de bollería del Mercadona te pille a traición. Nuestra propuesta es esta escena de 'Hannibal'. La película que volvió a poner a Anthony Hopkins en la piel del psicópata más famoso del cine nos dejó un momento que se huele, se saborea y se pega en tu cabeza como un mal sueño. Una herramienta perfecta para perder las ganas de comer. No hemos dicho que tu lugar seguro también fuera a ser bonito.

4 'Un ratoncito duro de roer'

Llevas varias semanas en paz con tu cuerpo y con las tentaciones terrenales. Eres uno con la ensalada. Te has vuelto capaz de adivinar el color de la quinoa por el sabor. Sin embargo, el nirvana gastronómico en el que has convertido tu frigorífico se ve amenazado por la llegada de un nuevo enemigo: el "algo especial". Aniversarios, graduaciones, reuniones de amigos y demás eventos suelen ir acompañados de una reserva en un restaurante al que no quieres ir y de muchos emojis contentos en grupos de whatsapp. Y al final te lían y adiós abdominales. Todo porque te fiaste cuando te dijeron que iba a ser "algo especial". Esperamos que esta escena de 'Un ratoncito duro de roer' te aleje de los restaurantes pijos. La próxima vez que alguien te diga que hay que celebrar algo, coméis en tu casa. Y si se quejan de la ensalada les sacas el tupper de croquetas que te dio tu madre.

5 'Ratatouille'

Leptospirosis, salmonelosis, tularemia, infecciones por hantavirus, por streptobacillus moniliformis, por spirillum minus o incluso por tenias. Y cómo olvidarnos del clásico entre los clásicos: la peste. Todo eso sin hablar de lo mal que huele su orina ni de su manera de echar a perder el contenido de las despensas con sus excrementos. Y como guinda del pastel podemos poner su costumbre de morder los cables, provocando la pérdida de la conexión a internet, caídas en la red eléctrica o incluso incendios. Sin duda, tener una rata en la cocina no es la mejor idea del mundo. Por eso, por mucho que Pixar lo quiera maquillar con colorines y personajillos simpáticos, debemos hacer el esfuerzo de ver 'Ratatouille' de otra manera. Es un ejercicio de condicionamiento importante: la repugnancia no está en la escena, sino en tus ojos. Estamos seguros de que esto te ayudará a cambiar el chip la próxima vez que veas un cupcake en un escaparate.

6 'eXistenZ'

Una de las excusas más comunes para desviarnos de los objetivos que hemos marcado con nuestra dieta es la de probar cosas nuevas. Cosas que, por lo general, van fritas, empanadas y rebozadas en cosas que nos hemos prometido limitar a ocasiones especiales. Si crees que este nuevo bar de tapas de autor ha pasado de ser un lugar reservado para días sueltos a convertirse en tu suministrador principal de alimento tal vez tengas que echarle un vistazo a esto. En 'eXistenZ' David Cronenberg aprovechaba el momento en el que el personaje de Jude Law pedía un plato especial para convertir un almuerzo tranquilo en una repulsiva lección sobre por qué no hay que jugar con la comida.

7 'Fast Food Nation'

Esta escena contiene imágenes que pueden herir la sensibilidad del espectador y no es de extrañar. A principios de siglo películas como 'Supersize Me' y 'Fast Food Nation' se aliaron para cambiar nuestra forma de ver la comida rápida. Mientras que el documental de Morgan Spurlock se valía del estilo gonzo y de preocupantes análisis médicos para quitarnos las ganas de ir a McDonalds, la película de Richard Linklater tomaba una vía más directa para ponernos mal cuerpo. Una de las escenas de 'Fast Food Nation' nos metía directamente en un matadero y no se cortaba un pelo a la hora de enseñarnos cómo se producen las hamburguesas. Si esto no os hace reconsiderar la comida rápida, no sabemos qué lo hará.

8 'Oldboy'

Hay gente (gente sin corazón) que dice que la única forma de cocinar marisco es comprarlo vivo y meterlo tal cual en agua hirviendo. Por lo menos esta gente no llega a los extremos del protagonista de 'Oldboy', que optaba por comérselo vivo y pulpeando. Por mucho que te gusten a la plancha o a la gallega hay que reconocer que ver los tentáculos del bicho restregándose por la cara de Choi Min-sik no es lo primero que viene a la cabeza de uno al pensar en la palabra "merienda".

9 'Indiana Jones y el templo maldito'

Indiana Jones es un señor con la carrera de un premio Nobel, los músculos de un atleta y el carisma de una estrella de cine que vive aventuras explorando ruinas antiguas en países exóticos. En otras palabras: es un personaje con el que es muy difícil identificarse. Sin embargo, durante sus andaduras sí que hay una escena que vivimos con intensidad: el banquete de 'Indiana Jones y el templo maldito' es capaz de revolvernos el estómago incluso desde el recuerdo. Por si necesitáis refrescar la memoria, aquí tenéis ese maravilloso momento de disfrute gástrico.

10 '¡Marchando!'

Las apps de reparto, programas del demonio que nos permiten convertir un momento de debilidad al volver del trabajo en una caja de pizza con solo menear el móvil, se están convirtiendo en uno de los mayores enemigos de las dietas. Y no solo son malas para tu alimentación: también son un pésimo modelo empresarial que genera pobres condiciones de trabajo. ¿Y qué pasa cuando un trabajador no está contento? Para averiguarlo no tenéis que ir más lejos que este vídeo de '¡Marchando!'. En una escena quedaréis convencidos no solo de que jamás comeréis algo que no hayáis cocinado vosotros, sino de que el sistema capitalista es incapaz de producir otra cosa que descontento, tristeza y acidez de estómago. Sí, todo ese asco da. Así que absorbe bien esta información y, en lugar de tirar con diligencia las cajas vacías de pizza que hay en un rincón de tu cocina, empieza a grabarte en la memoria que al otro lado de esa app que estás usando hay una persona que te odia. Bueno, a lo mejor no te odia, pero cuando se trata de rendir en el gimnasio hay que tomar una decisión: la dieta o la verdad.

Esperamos que con estas escenas en la memoria lo tengáis un poco más fácil a la hora de cambiar vuestros hábitos alimenticios, si es que eso es lo que queréis. Por favor, procurad no hacer barbaridades (ni por exceso ni por defecto) y recordad el cine es un sitio lleno de gente guapa, operada para ser guapa, vestida y maquillada para ser guapa, retocada digitalmente para ser guapa y fotografiada por profesionales para ser guapa. Sois personas preciosas y no deberíais dejar que la dieta y el gimnasio se convirtieran en caminos imposibles a sitios en los que no sabéis si queréis estar, sino en herramientas que os dejen estar más a gusto en vuestra piel.

Y si con esto no habéis tenido suficiente, podéis seguir con algunas de las películas que se han quedado fuera. El zapato de 'La quimera del oro' no entró porque, aunque aquella bota era un mal menú, no daba asco. Por la misma razón se descartó el capítulo de Tenacitas de 'Los Simpson', por mucha conexión emocional con la langosta que hubiera. La escena del restaurante chino de 'It - Capítulo 2' sí que daba bastante más dentera, tal vez queráis echar un vistazo. Muy mal rollo daban también la tostada de 'Road Trip (Viaje de pirados)' y la cena de 'La matanza de Texas', pero han claudicado ante opciones realmente repugnantes como 'Ratatouille'.

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