Hay películas que, sin llegar a ser obras maestras, hemos visto mil y una veces; y no solo porque las hayan emitido en la tele de forma continuada, sino porque les tenemos mucho aprecio y siempre nos han brindado grandes dosis de entretenimiento. Una de ellas bien podría ser 'Mentiras arriesgadas'.

En este film, un espía que trabaja para el gobierno le oculta a su mujer su verdadera profesión bajo una aburrida tapadera. Pero, cuando ésta se entera de a lo que de verdad se dedica su marido, se propone ayudarle en una peligrosísima misión en la que el agente debe neutralizar a un comando terrorista.
'Mentiras arriesgadas' tenía todos los elementos para ser un auténtico bombazo en la taquilla: un director eficaz, un divertido guion y un reparto de primera fila que seguro que atraería a las masas a las salas de cine. En definitiva, una de esas películas a las que acudir para obtener una dosis segura de entretenimiento del bueno.